En un acto celebrado con gran austeridad en los diques del astillero de Fene-Ferrol el martes 23 de octubre (ni siquiera fueron invitados los medios de comunicación), que fue presidido por el almirante jefe del Arsenal ferrolano, Manuel Garat Caramé, la Armada procedió a la recepción de la fragata F-105 “Cristóbal Colón”, quinta y última de la serie F-100, todas construidas por Navantia. Esta flota de fragatas de última generación debería haber incorporado seis unidades, pero el Gobierno renunció a la construcción de la sexta por razones presupuestarias.

La F-105 “Cristóbal Colón”, que es el sexto buque de la Armada que lleva el nombre del ilustre almirante, comienza a partir de ahora un proceso de evaluación, calificaciones operativas y adiestramiento. Con una eslora de 133,20 metros, desplaza a plena carga 6.041 toneladas, pudiendo navegar a una velocidad máxima de 28,5 nudos.

Este buque va equipado con el sistema misilístico AEGIS, el mismo con el que están dotados los cruceros de la US NAVY que se incorporarán a la Base de Rota en la formación del escudo antimisiles. En su construcción se han empleado 2.450 toneladas de acero, 400.000 metros de cable y 37.000 de tubería.

Las plataformas “F” del futuro

Tras esta entrega, en los astilleros de Navantia solo queda en construcción el “Adelaide”, un LHD (Landing Helicopter Dock, en denominación OTAN) gemelo del “Rey Juan Carlos”, encargo de la Marina Australiana, que ya ha recibido una unidad similar, el “Canberra”. Por tanto, tras la recepción del “Adelaide”, que ya ha sido botado, y si Navantia no recibe más pedidos por parte del Ministerio de Defensa español (cosa hoy en día difícil), la carga de trabajo de Fene-Ferrol será nula.

Habrá que esperar a que concluya el diseño de las futuras plataformas “F” que en estos momentos está siendo desarrollado de forma conjunta por la Armada y Navantia, como recambio de las fragatas de la clase “San María”. Se tratará de un buque intermedio entre un BAM (Buque de Acción Marítima), como el  P-41 “Meteoro”, y las actuales F-100; es decir, buques de menor tamaño con menores costes de operación y mantenimiento. Se prevé que esta nueva dotación de medios navales entre en servicio a mediados de la década de 2020.