Las noticias y artículos de prensa occidentales subrayan la estampida de las bandas terroristas en Siria y las disensiones que están minando sus filas. Al mismo tiempo, las fachadas políticas de los opositores sirios fabricados por Occidente están en quiebra.

Los últimos acontecimientos registrados en el terreno muestran el avance del Ejército Árabe Sirio, que ha recuperado el control de numerosas regiones donde habían aparecido bastiones rebeldes, hoy liquidados. Según las informaciones publicadas en la prensa occidental, los grupos terroristas, apadrinados por Turquía y las petromonarquías del Golfo y manipulados por Estados Unidos, llegaron a reunir decenas de miles de terroristas multinacionales. Miles de ellos han resultado muertos durante las ofensivas del ejército sirio mientras que otros se pierden ahora en luchas intestinas después de sus fracasos estratégicos. Los reporteros occidentales «incrustados» en los grupos terroristas no han podido disimular este desmoronamiento ni los sangrientos combates internos por la repartición del fruto del pillaje y las municiones, provocados sobre todo por la falta de financiamiento que ya comienza a hacerse sentir. Y como si fuera poco, también comienzan a hacerse sentir en diferentes regiones «disensiones ideológicas y políticas» promovidas por los elementos del Frente al-Nusra –vinculado a al-Qaeda– que quieren liquidar a todos sus competidores.

Los informes occidentales reconocen que el Estado sirio ha extendido su control a amplias regiones y que, contrariamente a ciertas informaciones, el gobierno parece controlar ahora el 80% del territorio nacional, así como todas las grandes ciudades y sus alrededores. Los enfrentamientos con las bandas terroristas se concentran ahora en las zonas cercanas a la frontera turca en las provincias de Idlib y Alepo y a ciertos bastiones limítrofes con el Líbano, en las zonas que circundan Damasco y Homs.

La decisión de crear fuerzas populares que sirven de apoyo al ejército, llamadas Fuerzas Nacionales de Defensa y conformadas con reservistas, constituye un movimiento estratégico cuyas resultados ya empiezan a verse en el terreno. En Alepo, por ejemplo, en una semana 20 000 jóvenes se enrolaron en las filas de la Guardia Republicana desde que los reclutas fueron autorizados a prestar servicio en sus regiones de origen.

Estas Fuerzas de Defensa son un símbolo de la unidad nacional, uno de los factores indispensables para ganar la guerra contra el terrorismo.

Les informes estratégicos occidentales e israelíes aseguran que a lo largo de su resistencia a la guerra terrorista, planificada y financiada por las potencias coloniales, el ejército sirio ha logrado mantener intactas sus unidades militares encargadas de enfrentar cualquier ofensiva terrestre israelí o cualquier tipo de intervención extranjera, o sea que ha conservado sus capacidades estratégicas de defensa nacional.

Además de las capacidades del Estado sirio, los aliados de Damasco han incrementado y adaptado su ayuda multiforme en el marco de una relación de socios para así contrarrestar los planes hegemónicos de los estadounidenses y los occidentales.

El jefe del Estado Mayor Interarmas de Rusia advirtió contra toda veleidad de intervención militar extranjera en Siria, que provocaría una catástrofe a escala regional. El general Valery Guerasimov declaró que su país vigila de cerca el despliegue de las baterías de misiles Patriot en Turquía: «Nuestros socios han anunciado que esos misiles no serán utilizados para establecer una zona de exclusión aérea sobre Siria», dijo el general en conferencia de prensa, al término de una reunión del Consejo Rusia-OTAN en Bruselas. «La posición de Rusia consiste en dejar que los sirios resuelvan la crisis y Moscú rechaza toda injerencia extranjera, que resultaría catastrófica para la región», agregó.

Irán, por su parte, puso en aplicación su compromiso de respaldar al gobierno y el pueblo sirios a través de la firma de un acuerdo que concede a Damasco un préstamo de hasta mil millones de dólares con tasas de interés preferenciales.

Ante estas realidades imposibles de ignorar, los occidentales están en busca de una estrategia de retirada, aunque aún se niegan a reconocer su derrota.

Así que los próximos meses traerán muchos cambios, caracterizados por el fortalecimiento del control del Estado sirio sobre el conjunto del territorio nacional y el retroceso de los terroristas. Esa inevitable ecuación obligará a Washington a aceptar los mecanismos destinados a poner fin a la violencia, que incluyen obligatoriamente el cese del financiamiento y de la entrega de armamento a los grupos terroristas. La tendencia en el Líbano

El Ejército «Sirio Libre» se vuelve en contra de Francia

Francia organizó el Ejército «Sirio Libre» (ESL), proporcionándole incluso la bandera que usa, que es la bandera del mandato francés sobre Siria (1920-19460). En franca violación de los tratados internacionales, Francia entregó también armas y fondos al ESL, oficiales e instructores franceses formaron y dirigieron a los elementos del ESL en sus intentos por derrocar el gobierno legal y legítimo de Siria. El ESL ha destruido elementos fundamentales de la infraestructura siria, perpetrado ataques y provocado combates que han costado la vida a cerca de 60 000 sirios, pero no ha logrado alcanzar el poder.

Ante el fracaso de su guerra secreta y el apoyo de la mayoría de la población siria al Estado, Francia se ha desentendido del ESL y ha emprendido una nueva aventura colonial en Mali.

Al darse cuenta de que Francia los abandona a su suerte, los mercenarios del ESL no han tardado en volverse contra su aliado de ayer. El video que van a ver fue grabado en la «zona liberada de Bansh», no lejos de la frontera turca, el viernes 18 de enero de 2013.

Al cabo de 2 años de guerra secreta contra Siria, Francia se ha enemistado con el Estado sirio y se ha ganado además el odio del ESL.