El Estado Mayor de la Defensa dio cuenta en su página web de una "misión especial" desempeñada por la Unidad de Operaciones Especiales que no pasó desapercibida para el periodista de ABC, Esteban Villarejo.

Al parecer, en la Ciudad de Néma, en Mauritania, Sahel, región objetivo último de Al Qaida, desde el pasado 18 de febrero hasta el 10 de marzo, instructores militares españoles han tenido un cometido muy especial: "Adiestrar una Sección del Batallón de Seguridad Presidencial y una Sección de la Gendarmería Nacional [...] con la finalidad de reforzar la cooperación y capacidad contra terrorista en la región" (en la imagen).

Se trata de un ejercicio contraterrorismo denominado "Flintlock-13", patrocinado por el Mando de Operaciones Especiales para África de los Estados Unidos (Africom), operativo desde hace cuatro años y medio y con sede en la ciudad alemana de Sttutgart. Es un ejercicio que se viene realizando desde el año 2005, "con el objetivo de incrementar la interoperabilidad y potenciar las capacidades de las naciones africanas participantes para hacer frente a los problemas de seguridad".

Nueve países africanos (Argelia, Burkina Faso, Chad, Marruecos, Mauritania, Níger, Nigeria, Senegal y Túnez) y otros nueve occidentales (EE.UU., Reino Unido, Alemania, Australia, Canadá, España, Francia, Holanda e Italia) participan en los ejercicios.

En el "Flintlock-13" se desplegaron 17 militares españoles procedentes de las tres Unidades de Operaciones Especiales españolas (Mando de Operaciones Especiales, Fuerza de Guerra Naval Especial y Escuadrón de Zapadores Paracaidistas), del Núcleo Coordinador de Operaciones Especiales del Mando de Operaciones y del Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas, según informa la web del EMAD.

Ejercicios patrocinados por el Africom como este -y otros en los que también participa anualmente España como el "Obangama Express" o el "Saharan Express"- revelan que África, sobre todo el norte y el Golfo de Guinea, se han convertido ya en prioridad principal de las potencias occidentales. Así lo reflejan todas las agendas de seguridad e informes estratégicos: terrorismo, seguridad energética, inmigración ilegal, conexión de los narcos...

Malí ha sido el último síntoma de una enfermedad, la de la inestabilidad política, que puede dar pie a santuarios terroristas. Pensemos en Guinea Bissau (donde los narcos colombianos también campan a sus anchas), Níger, Chad, Benin, Togo, Libia... Para España debe seguir siendo de especial interés y en inteligencia también nos jugamos mucho. Por cierto, la edición del ejercicio Flintlock en 2014 será en Níger. La otra gran pieza del dominó que Al Qaida quiere mover en la región.