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Mucho se ha escrito y leído últimamente sobre la crisis económica y su incidencia en los Presupuestos de Defensa. Nosotros no queremos reiterar lo ya conocido, ni siquiera para señalar las responsabilidades habidas dentro del Ministerio de Defensa (y en los gobiernos correspondientes) a la hora de fijar arbitrariamente sus cuantías y su asignación en las distintas partidas del gasto.

Objetivos políticos de los Presupuestos de Defensa

No obstante, en momentos tan atribulados como los actuales, si que parece conveniente recordar que el principal objetivo político de esta partida presupuestaria, es tan obvio como fundamental. Consiste en dotar a las Fuerzas Armadas de los recursos económicos necesarios, y en todo caso de los imprescindibles, para dimensionarlas y mantenerlas operativas en relación con el Objetivo de Fuerza Conjunto (OFC) derivado de la Directiva de Defensa Nacional (DDN) y proyectado en el Plan Estratégico Conjunto (PEC), tanto en el plano material como en el de los recursos humanos.

A tales efectos, en lo referente al material deben considerarse (y no siempre ha sido así) los principios de necesidad, realismo y coherencia, de forma que se pueda definir y desarrollar un proceso continuado de plan-programa-presupuesto que garantice la máxima eficacia y eficiencia de las inversiones, respondiendo con horizontes de medio y largo plazo a cuánto debe gastarse y a quién y cómo debe gastarlo. O, dicho de otra forma, gastando lo necesario pero siempre gastándolo bien.

Valga recordarse a este respecto el instrumento legal-presupuestario con el que se inició la verdadera modernización de nuestros Ejércitos, sobre todo de la Fuerza Aérea y la Armada, en la actualidad abandonado de forma lamentable. Se trata de la Ley 44/1982, de 7 de julio, sobre dotaciones presupuestarias para inversiones y sostenimiento de las Fuerzas Armadas, con vigencia para un plazo de ocho años (de 1983 a 1990) mediante la prórroga establecida en la Ley 6/1987, de 14 de mayo, ampliado posteriormente hasta 1998 por la Ley 9/1990, de 15 de octubre.

En relación con el factor humano, recuérdese también que el modelo de Defensa Nacional plenamente profesional se implantó a través de la Ley 17/1999, de 18 de mayo, de Régimen del Personal de las Fuerzas Armadas, sin tener prevista la correspondiente dotación presupuestaria. De hecho, el Dictamen previo de la “Comisión Mixta, no permanente, Congreso de los Diputados – Senado, para establecer la fórmula y plazos para alcanzar la plena profesionalización de las Fuerzas Armadas”, sobrevino de forma precipitada como consecuencia del apoyo político que Convergencia i Unió prestó al Gobierno de José María Aznar durante la Sexta Legislatura y, claro está, de las exigencias disolventes en materia de Defensa Nacional con las que se acompañó.

En segunda instancia, los Presupuestos de Defensa han de orientarse al fortalecimiento del tejido industrial nacional y a la consolidación de la industria de defensa.

De hecho, el instrumento legal-presupuestario de referencia, establecía la necesidad de que el gasto previsto para la modernización material de las Fuerzas Armadas redundara claramente en la consolidación y potenciación de la industria nacional de defensa, y de forma especial en los subsectores dedicados a las comunicaciones, electrónica, informática y óptica, mediante el adecuado desarrollo tecnológico.

Sabido es que el poderío militar de una nación no se mide sólo por el tamaño y la preparación de sus Ejércitos, siendo también sustancial disponer de un tejido industrial adecuado para soportarlos. Todavía más, admitiendo que sin la industria necesaria la defensa nacional es en gran medida una quimera, sin tecnología propia o compartida tampoco puede decirse que sea posible una auténtica soberanía nacional.

Aunque esta idea de “soberanía” se haya ido devaluando a partir de 1992, una vez asumidas las consecuencias del Tratado de la Unión Europea, también conocido como “Tratado de Maastricht”. Piedra angular en el proceso de integración europeo, dado que, al modificar y completar los acuerdos europeos previos (el Tratado de Paris de 1951 que creó la CECA, los Tratados de Roma de 1957,que instituyeron la CEE y el EURATOM, y el Acta Única Europea de 1986), por primera vez se sobrepasaba el objetivo económico inicial de la Comunidad (construir un Mercado Común) y se le imbuía de una clara direccionalidad hacia la unidad política, consagrando oficialmente el nombre de “Unión Europea” en sustitución de la previa “Comunidad Europea”.

Al margen de esta disquisición sobre la “soberanía nacional”, es evidente que el segundo objetivo político de los Presupuestos de Defensa debería propiciar mayores cargas de trabajo para la industria nacional, más especialización y, sobre todo, la adquisición de nuevas tecnologías sectoriales. La participación en los grandes consorcios europeos dedicados al codesarrollo y a la cofabricación de modernos sistemas aeroespaciales, navales y terrestres (Airbus-EADS, Eurocopter, Eurosam...), es sin duda alguna el modelo de referencia.

Finalmente, el tercer objetivo político de los Presupuestos de Defensa tendría que relacionarse con la consolidación industrial y los retornos económicos, fomentando una política de exportaciones legítima y decidida.

Desde el punto de vista económico, los sistemas de armas son improductivos por naturaleza, de ahí que la única forma de reconvertir el gasto puro de la defensa nacional en una inversión con retornos, sea fomentar las exportaciones nacionales, tanto de la producción exclusiva como de los productos y sistemas consorciados.

Desde el año 2000 se viene observando un crecimiento continuo en este ámbito exportador, que debería consolidar una tendencia mucho más progresiva al margen de cualquier contestación pacifista, dado que España dispone de productos adecuados para muchos mercados emergentes y cumple todos los acuerdos internacionales propugnados sobre la materia. De hecho, partiendo de esa fecha, se ha pasado de unas exportaciones cifradas en 138,27 millones de euros hasta los 1.346,52 millones con los que concluyó el Ejercicio de 2009, con un incremento record sobre el año precedente del 44,1 por 100 (en el 2008 se alcanzaron los 934,4 millones de euros).

La gestión presupuestaria del Ministerio de Defensa

Dicho esto, y haciendo abstracción del impasse exportador que supone la actual coyuntura de crisis económica, a cuyos efectos no hay que dejar de añorar la perdida capacidad para devaluar a conveniencia la antigua peseta, hay que pasar a considerar la gestión presupuestaria del Ministerio de Defensa, extremadamente delicada en estos momentos. Por supuesto, sin especial ánimo crítico ni mayores referencias a los pasados excesos dotacionales de la Fuerza Aérea y de la Armada (y también algunos del Ejército de Tierra, como el de los inoperantes carros de combate “Leopard”),  más cuantitativos que cualitativos, y a menudo vinculados a intereses políticos e industriales antes que a las necesidades prioritarias de las Fuerzas Armadas.

La triste realidad con la que ahora nos enfrentamos, plantea muchos y peliagudos problemas. Desde solventar la tremenda deuda contraída con ese exceso de adquisiciones, que conllevan sanciones por aplazamientos de pago no menos escandalosas, hasta desenhebrar otros compromisos vinculados a nuestra pretenciosa posición dentro de la OTAN, situados muy por encima de nuestra posición real como país, pasando por los gastos corrientes correspondientes al personal integrado en unas Fuerzas Armadas plenamente profesionales, modelo alegremente decidido por la clase política y sumisamente aceptado por la cúpula militar, sin reflexionar sobre su elevado coste y sobre las ventajas del sistema mixto previo (leva obligatoria decreciente en tiempo y efectivos, con incorporación complementaria de voluntarios profesionales)…

El anterior secretario de Estado de Defensa (del último gobierno socialista), Constantino Méndez, preparó su despedida del cargo echando el muerto de la ruina económica en la que iba a quedar sumido su ministerio al entonces partido de la oposición (PP), aunque ya se habían consumado dos legislaturas seguidas bajo la presidencia de Rodríguez Zapatero. “Muerto” que cifró efectivamente en más de 26.000 millones de euros comprometidos en sistemas de armas avanzados, que él mismo calificó entonces de “innecesarios”, y cuya planificación de pagos ahora se encuentra sin tesorería.

El exceso de comprar lo que no se necesita

En el pasado mes de octubre, Méndez advirtió en el Congreso de los Diputados: “No deberíamos haber adquirido sistemas [de armas] que no vamos a usar; para escenarios de confrontación que no existen y con un dinero que no teníamos entonces ni ahora”.El entonces SEDEF precisó  que “de los 27.000 millones de deuda”, a las legislaturas del PP “corresponden “23.000 y pico millones” y a las dos últimas del PSOE, “3.000 y pico” (“El País” 13/08/2011)…

El caso es que España se incorporó al “Programa Eurofigther–Typhoon”, el más costoso de todos, en septiembre de 1985 (con el PSOE en el Gobierno), adquiriendo la friolera de 87 unidades del súper avión de combate EF-2000, cuyo importe, incluyendo las fases de Definición, Desarrollo y Producción ascendió a 10.795,4 millones de euros. Por si eso fuera poco, el propio Méndez rubricó el 31 de julio de 2009 un nuevo pedido de otros 20 aviones (1.400 millones más), que un año más tarde consideraría “innecesario”.

Además, aquella dotación de lujo se vio precedida por la adquisición de 72 aviones polivalentes F/A-18 “Hornet” fabricados por McDonnell Douglas (EF-18 “Hornet” en la versión española), aprobada definitivamente el 31 de mayo de 1983 también por un gobierno socialista, ya que la extinta Unión de Centro Democrático (UCD) sólo comprometió un acuerdo previo revocable. Un programa cuyo importe, sin incluir partidas importantes de armamento y apoyo logístico, ascendió a 1.821 millones de dólares del momento, y quizás el más discutible y discutido, incluso por amplios sectores del PSOE, desde que el gobierno centrista de Adolfo Suárez inició la modernización material de las Fuerzas Armadas tras el franquismo.

Por otra parte, el desarrollo de las fragatas F-100 nació a principios de los años 1990 tras la cancelación del programa NFR 90, también con copyright socialista, aprobando además el Gobierno de Rodríguez Zapatero en mayo de 2005 la adquisición de la quinta unidad (la F-105, que ha sido la más costosa), junto con 4 BAM (Buques de Acción Marítima), 45 helicópteros NH-90 y una importante dotación de misiles para el Ejército de Tierra.

Aunque  la gran paradoja de la política socialista en cuanto a dotaciones materiales de las Fuerzas Armadas, se ha dado justo en los estertores de la IX Legislatura, cuando después de años y años “tocando el violón” y acumulando, por ejemplo, carros de combate inoperantes, el propio Méndez se vio obligado a comprometer la adquisición de nuevos vehículos blindados antiminas para proteger a las tropas españolas desplegadas en zona de conflicto (Afganistán y Líbano). El pedido incluía 76 MLV “Lince” italianos de escuadra (cinco ocupantes) y 20 RG-31 “Nyala” sudafricanos de pelotón (nueve ocupantes), con un importe de 42,6 millones de euros.

Está claro que el momento de analizar la racionalidad o irracionalidad con la que se vienen modernizando materialmente las Fuerzas Armadas, o sus costosas intervenciones en misiones de proyección, no es otro que el del correspondiente debate parlamentario, del que, por cierto, el PSOE sustrajo el despropósito que ha supuesto la UME (Unidad Militar de Emergencias).

Las consecuencias de la irracionalidad presupuestaria

Ahora, viene la época de las vacas flacas, sin posibilidad de sustanciar responsabilidad alguna por la desastrosa gestión presupuestaria del Ministerio de Defensa, con excesos y defectos en las adquisiciones realmente escandalosos, en la que también ha estado implicado de forma directa el actual ministro, Pedro Morenés, como antiguo SEDEF bajo las órdenes de Eduardo Serra, el gran gastador y amigo de comprar cosas en efecto “innecesarias”. Justo esos sistemas de armas que, según declaró el anterior SEDEF ya con un pie en la oposición,“no vamos a usar”, útiles sólo “para escenarios de confrontación que no existen” y adquiridos “con un dinero que no teníamos entonces ni ahora”.

Un Ejército de Tierra en derribo

Sus consecuencias las pagará directamente el Ejército de Tierra, que siempre ha sido el “hermano pobre” de las Fuerzas Armadas (por razones que no viene al caso comentar en este análisis). De hecho, el documento “confidencial” titulado “ANTEPROYECTO PROVISIONAL PRESUPUESTO ET 2012”, elaborado por la División de Planes del Estado Mayor del Ejército ha instancia del ministro Morenés, y fechado el pasado 16 de marzo, es bien explícito al respecto.

Como podrán comprobar nuestros lectores en el archivo (pdf) adjunto, de 13 apretadas páginas, los recortes presupuestarios afectos al Ejército de Tierra supondrán “dificultades de cobertura de materiales básicos como vehículos tácticos y munición”, mientras otros medios materiales verán “disminuida su disponibilidad operativa por insuficiencia de créditos de mantenimiento”, recortándose “hasta el mínimo” los fondos para los programas de los helicóptero “Tigre” y “NH90”, el Obús 155/52, el carro “Leopardo” y el blindado “Pizarro”. Por otra parte, se cancelarán maniobras militares, se cerrarán establecimientos castrenses, se suprimirá la presencia de unidades militares en actos civiles e, incluso,  se obligará a que la tropa asuma tareas de limpieza, entre otras medidas ciertamente incoherentes en un Ejército “profesionalizado”.

En relación con el cierre “temporal” de Instalaciones Militares, se concretan y priorizan las siguientes:

  • Museo del Ejército de Tierra (Toledo).
  • Academia General Básica de Suboficiales (Talarn, Lérida).
  • Centros de Formación de Tropa de Cáceres y La Palma.
  • Residencia de Estudiantes “Teniente General Barroso” (Santiago de Compostela).
  • Residencia de Estudiantes “María Cristina” (Guadalajara).
  • Residencia de Estudiantes “Mateo Calabro” (Barcelona).

En cuanto a la “disminución o supresión de actividades”, se contemplan desglosadas por las correspondientes Áreas.

Área Institucional:

  • Supresión de la participación de unidades militares en todos los actos de carácter civil, promovidos por las autoridades y organismos civiles con motivo de efemérides, festividades, homenajes… siempre que conlleven gasto para el Ejército, incluyéndose también juras de bandera de civiles, actos y procesiones religiosas, festivales de música militar en el extranjero, concursos…
  • Supresión del 60 por 100 de actividades externalizadas de mantenimiento, restauración y conservación de fondos museísticos dependientes tanto del Instituto de Historia y Cultura Militar como de los Centros de Historia y Cultura Militar.
  • Cancelación de todas las actividades del Grupo Militar de Montaña pendientes de realizar, incluidas las del extranjero.
  • Cancelación de todas las actividades del Equipo de Esquí del Ejército de Tierra.
  • Eliminación de todas aquellas publicaciones con soporte papel que no se hallen adscritas al Programa Editorial del Ministerio de Defensa.

Área de Orgánica, Asuntos Económicos e Internacional:

  • Reducción adicional del 50 por 100 (en 2011 se recortó un 10 por 100) de las actividades derivadas de visitas e inspecciones de los Mandos de Primer Nivel.
  • Minoración de un 14 por 100 adicional al presupuesto del año en los créditos de “Mantenimiento de Unidad, Vida y Funcionamiento”.
  • Supresión de todos los cursos de perfeccionamiento OTAN y UE en el Área Orgánica, y de la participación española en todas las reuniones internacionales, excepto aquellas que presida el representante español del Ejército de Tierra (Eurocuerpo y Eurofor).
  • Reducción a un tercio de las revistas e inspecciones administrativas a las Unidades, y minoración del 20 por 100 del gasto previsto en acciones del Sistema de Administración Económica.
  • Cancelación de todas las actividades de Orgánica, excepto el mantenimiento externo de la aplicación informática del MADOC.

Área de Logística, Material, Infraestructuras, Acuartelamiento y Personal:

  • Supresión del derecho a alimentación a expensas del Estado, de la alimentación de la primera comida de los viernes. La medida afectará a la totalidad del personal de tropa no permanente, y a los mandos y tropa de algunas unidades. Un total de 58.000 hombres.
  • Supresión del apoyo de alimentación a la DIAPER y de acción social, que afecta a 25 clubs y 24 residencias militares dependientes del MAPER (unos 340.000 usuarios).
  • Supresión de la financiación de la alimentación del ganado en los Centros Deportivos (CDSCMET), que afectará a 222 caballos de 7 establecimientos.
  • Reducción de las adquisiciones de Raciones Individuales de Campaña.
  • Reducción médica del 20 por 100 en créditos de Externalización para procesos de retirada e inutilización controlada de munición. Ésta medida “dificultará el desembarazamiento de munición no necesaria o caducada”.
  • Reducción de la Externalización de la Limpieza de las bases en un 2,7 por ciento. Se acumula así un 12 por ciento, junto a la reducción de 2012, e “implica un mayor empleo del personal de tropas en labores de limpieza, reduciendo actividades de instrucción y adiestramiento del personal”.
  • Supresión del 100 por 100 de las actividades de formación del personal de las Oficinas de Apoyo al Personal.
  • Reducción de contrataciones de personal sanitario para las residencias de mayores de la Dirección de Apoyo al Personal. Afectará a la atención sanitaria y condiciones de vida de 300 personas alojadas en 3 centros geriátricos.
  • Supresión de las actividades relacionadas con la Prevención de Riesgos Laborales que supongan gastos de comisiones de servicio; supresión de la Reunión Anual de Infraestructuras;  supresión del 100 por 100 de las inspecciones y del 60 por 100 de las revistas técnicas de Infraestructuras. Las reuniones se realizarán, en la medida de lo posible, por videoconferencia.
  • Se suprime la recogida de residuos orgánicos (WC químicos) en los  Centros Nacionales de Adiestramiento y en campos de maniobras y tiro.
  • No se realizará ninguna renovación de aquellos planes del Sistema de Gestión Ambiental (protección del Medio Ambiente), salvo aquellos dedicados a materia contraincendios.
  • Se suspenden todas las jornadas de formación del Sector de Recursos Humanos.
  • Se anula la activación de reservistas voluntarios, para evitar los gastos de dietas y locomoción generados por la incorporación de 200 reservistas a las UCO’s.
  • Se recortan en un 75 por 100 las actividades de captación de tropa, ante la “previsible disminución  de la oferta de empleo público para el presente ejercicio”. Las acciones de información y captación en núcleos de población se reducen de 1.100 a 275 y la participación en ferias de 114 a 20.
  • Reducción de un 10 por 100  de la capacidad de mantenimiento del armamento y material, afectando a partidas que serán definidas por el Mando de Apoyo Logístico del Ejército.

En el Área de Operaciones, una de las más sensibles, los recortes previstos en este borrador de Defensa “no afectarán” a los contingentes que se preparan para desplegar en las operaciones en curso este 2012, ni tampoco a las misiones permanentes de preparación del Ejército de Tierra. No obstante, “todos los sectores se verán afectados excepto el de Inteligencia y Seguridad”.Estas son otras de las medidas contempladas:

  • Cancelación de la “Campaña Antártica” 2012-2013. La anterior campaña supuso un gasto al ET de 600.000 euros, su cancelación tendrá un impacto “mínimo” pero un “impacto mediático importante al afectar a la Campaña Antártica Nacional”, dejando sin finalizar algunos proyectos científicos en marcha.
  • · Se verán afectadas operaciones de apoyo a Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, como “Centinela Gallego” (para la lucha contraincendios en la cornisa noroeste de la Península, ya no se adelantarán los gastos generados que cubre, al final de la operación, la Xunta de Galicia.) o “Cota de Malla”.

Área de Preparación:

  • Se suprimen actividades de preparación en materia de defensa de costas. Como el ejercicio “FLOTEX22”, en conjunción con la Armada.
  • Se suprimen todas las actividades de maniobras con países de nuestro entorno que supongan gasto para el ET, como “Pegasus” (defensa antiaérea), “Precise Response” y “Cold Response”.
  • Supresión de ejercicios como “Sirio” o “Nube Gris” para la Defensa Aérea del territorio nacional.
  • Se eliminan todas las actividades de formación de la Fuerza Conjunta de Reacción Rápida (FCRR), en concreto el ejercicio “FOCEX 2012”.
  • Se suprimen todas las actividades formativas de la “NATO Response Force” (NRF).
  • Se reducen las actividades correspondientes a integración de estructuras, apoyos y Cuarteles Generales de CE y División.

Apoyo a la Preparación:

  • Supresión del Acuerdo Marco con el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA) para la realización de ejercicios de fuego real con unidades de artillería antiaérea.
  • Supresión de todos los campeonatos deportivos militares, nacionales e internacionales.
  • Reducción del 50 por 100 en la instrucción y adiestramiento mediante algunos simuladores, como MISTRAL o EUMP.
  • Reducción significativa  de la implantación del simulador virtual  VBS-2, especializado en Infantería y recreación de misiones sobre el terreno.

Enseñanza:

  • Reducción de Cursos de Perfeccionamiento en territorio nacional, que no sean obligatorios por Ley (cursos de actualización) o que no afecten a la seguridad o a las operaciones.
  • Supresión de todos los cursos en el extranjero, a excepción de los del Estado Mayor y del “Army War College” estadounidense.
  • Supresión de todas las actividades bilaterales de enseñanza.

CIS:

  • Cancelación total del contrato de Externalización para el desarrollo y mantenimiento de la aplicación “Cuadro de Mando Integral”.
  • Reducción de las asistencias técnicas de algunas herramientas informáticas, como las de gestión económica de la DIAE, mantenimiento de redes LAN o trabajos derivados del Plan Cartográfico.

El “ANTEPROYECTO PROVISIONAL PRESUPUESTO ET 2012” incluye un apartado de “Acciones a tomar por los Mandos de Primer Nivel” como consecuencia de las decisiones tomadas, concretadas en:

  • La IGE (Inspección General del Ejército) deberá comprobar si el cierre de las instalaciones planteadas surte el efecto deseado, especialmente en los consumos de luz, agua y gas calefacción, así como de reducción de otros gastos de Base (limpieza, etc.). También deberán proponer otras medidas como posibles traslados de Unidades para mejorar la eficiencia de la infraestructura.
  • El MALE (Mando de Apoyo Logístico del Ejército) deberá comunicar el cierre a los alumnos residentes en los centros que se van a cerrar temporalmente y propondrá el cierre de otras residencias de estudiantes, incluso aquellas que son del Patronato de Huérfanos, “con las implicaciones legales que puedan tener”.
  • MADOC (Mando de Adiestramiento y Documentación) propondrá “actividades a realizar para el personal de la Academia General Básica de Suboficiales de Talarn (cerrada) y los CEFOT de Cáceres y Las Palmas.
  • FUTER (Fuerza Terrestre) y MCANA (Mando de Canarias) ajustarán sus actividades de instrucción y adiestramiento a la nueva situación presupuestaria, de manera que el impacto sobre la preparación sea el mínimo posible, especialmente en unidades que van a participar en operaciones. En otros casos, programarán actividades para potenciar la instrucción individual a nivel combatiente y, si es posible, el adiestramiento de unidades de tipo Sección y Compañía.
  • · TODOS LOS MANDOS: En el ámbito de su respectiva cadena orgánica, extremarán las medidas para llevar a cabo la austeridadmáxima eficiencia. derivada de estas restricciones presupuestarias, con la

El documento concluye con dos advertencias:

  • Se están llevando a cabo las acciones oportunas para modificar la distribución de los créditos asignados para atender las acciones establecidas en los Planes Generales (Ajuste de cuantías en los ELPRO,s.
  • · Cuando se conozca el Presupuesto de 2012, se emitirán unas normas complementarias del DDC 2012, ajustándose las cifras del citado documento.

Aviso a navegantes

El despropósito de esta intención ministerial, que en su esencia enfrenta el exceso en adquisiciones de sofisticados sistemas de armas (en gran medida inadecuados para las necesidades reales de la defensa nacional) con las exigencias más elementales en materia de personal y operatividad, evoca la conocida anécdota de quienes “tienen que vender el coche para comprar la gasolina”.

Pero el auténtico “chocolate del loro” que suponen las directrices contra la operatividad, e incluso contra la mera subsistencia, del Ejército de Tierra, lanzadas de forma conjunta por el ministro de Defensa, Pedro Morenés, y su SEDEF, Pedro Argüelles, ambos curiosamente vinculados con la industria armamentista, tiene, además, componentes de tipo humano, social y medioambiental verdaderamente impresentables, tanto en el ámbito militar como en el civil.

El ajuste presupuestario tiene que gestionarse de otra forma mucho más simple, eficaz y bien conocida por la clase política, aunque se perjudique a los grandes proveedores de Defensa y a sus comisionistas. Si no se rectifica a tiempo, el innecesario “charco” del Ejército de Tierra (ni siquiera el de la Defensa) puede hundir al presidente Rajoy mucho antes de lo previsto, empujado por quienes erróneamente entienden que la disciplina militar es una equivalencia de la sumisión. Para empezar, al observador avezado no se le escapa que el documento de referencia, que no deja de ser un “anteproyecto provisional”, y su filtraje a la opinión pública, aún con el sello de “confidencial”, es un buen aviso al respecto.

Acceda al ANTEPROYECTO PROVISIONAL DE PRESUPUESTO DEL ET 2012

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