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España cuenta con un sector espacial que ha sabido desarrollarse y competir con éxito a lo largo de la última década. Un sector estratégico que ha logrado consolidarse, que goza de prestigio internacional y que, además, es competitivo. Con más de una veintena de compañías de primera línea y un número significativo de subcontratistas, participa en la práctica totalidad de los programas y actividades espaciales de la Agencia Espacial Europea y participa en importantes proyectos de Estados Unidos, Rusia, Japón, India... Pues bien, todo indica que este Gobierno ha decidido cargárselo.

A diferencia de Gran Bretaña, que ha decidido aportar 300 millones de euros anuales durante el quinquenio 2013-2017, lo que representa un 25 por ciento de incremento de aportación anual a la ESA, España acude a la reunión de ministros de la ESA en Nápoles (Italia) con una drástica decisión prácticamente tomada: recortar a la mitad nuestra inversión en la ESA, lo que supondría aportar poco más de 100 millones de euros en 2013. Lo peor de la noticia para la industria espacial española no es el tijeretazo de 2013 -que ya es todo un mazazo- sino que dicho descenso pueda perpetuarse en los años siguientes.

Si el drástico recorte se prolongara también en 2014 -y quién sabe si en años sucesivos-, provocaría un cataclismo sobre un sector de vanguardia que, a lo largo de los diez últimos años ha hecho sus deberes y se ha posicionado como uno de los más dinámicos y competitivos de la Europa espacial.

El desprecio a un sector tan estratégico como el espacial llega hasta el punto que la delegación española que acuda a la reunión ministerial no irá encabezada por el ministro de Industria, José Manuel Soria, sino por el secretario general del departamento

La visión de futuro de los máximos responsables políticos españoles es nula y actúan como pandilla de inconscientes incapaces de captar la importancia estratégica de apostar por la tercera revolución industrial, que no es otra que la que se deriva del transporte espacial. Para muestra, un botón: el plan estratégico para el sector espacial español 2007-2011 elaborado por el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI) ha sido abandonado antes de la fecha de cumplimiento. Un desastre.

Los directivos espaciales españoles reclaman una mayor coordinación entre los nada menos que cinco ministerios con competencias en el ámbito espacial, piden que se defina una política y una estrategia a corto, medio y largo plazo, recuerdan que hay que mantener y cumplir los compromisos adquiridos con la ESA y, muy especialmente, que hay que participar en fuerza en los programas con alto valor tecnológico e industrial.

El volumen de negocio de la industria espacial española en 2012 tuvo un orden de magnitud de 720 millones de euros, proporcionando empleo a 3.263 personas, la mayoría de ellas ingenieros y técnicos altamente cualificados. Las compañías espaciales españolas no solo están presentes en los programas de la ESA sino también en los competitivos y difíciles mercados comerciales internacionales de sistemas de satélites y lanzadores.

En términos reales, el drástico recorte que pretende el Gobierno se traduce en pasar de 200M euros/año del año 2011 a poco más de 100 Meuros/año. El impacto es directo para todas las actividades y personal de las empresas e instituciones del sector aeroespacial: un dinero de la ESA que revierte directamente a los países en forma de proyectos de alta tecnología. Esos proyectos irán a parar a otros países bastante más desarrollados tecnológicamente. La brecha con respecto a ellos aumentará aún más.

La gravedad del tema, tanto para los intereses estratégicos de España como para los propios trabajadores, ha provocado que estos inicien una campaña de recogida de firmas con una carta al ministro de Industria, para lo cuál piden la colaboración ciudadana. Adjuntamos el texto de la convocatoria de la campaña, de la carta y el enlace para firmarla por aquellos que quieran implicarse en la defensa del sector aeroespacial español.

“En la Conferencia Ministerial de los días 20 y 21 de noviembre se decide el futuro del sector espacial español, un sector estratégico y decisivo para el desarrollo tecnológico de cualquier país desarrollado. En dicha conferencia España anunciará que va a reducir drásticamente su participación en los programas de la Agencia Europea del Espacio (ESA) a partir del año que viene, lo que supondrá pérdidas irreparables para un sector puntero que ha liderado el avance tecnológico desde mediados del siglo pasado y ha permitido a España ganar reconocimiento internacional.

España es la quinta potencia europea en el sector espacial. Uno de los más rentables y competitivos de nuestro país, en el cual se desarrolla la tecnología más avanzada. España recibe de la ESA contratos a empresas y centros de investigación, lo que multiplica cada euro invertido. De hecho, el sector en España factura tres veces más que los retornos de la ESA y ha experimentado un crecimiento superior a la media europea. Hasta ahora España solo invertía 7,5 euros por contribuyente al año en el sector, frente a los 20 de media en Europa y los 83 de EEUU.  Tras el recorte esa inversión por contribuyente  se reducirá al precio de un billete de metro (3 euros). La aportación española a los programas voluntarios se reduce, por tanto, en un 71,4%. Es incomprensible que precisamente ahora se trate así a uno de los sectores más competitivos y con más futuro de España.

Si no se invierte hoy el desmantelamiento del sector será aprovechado por las industrias competidoras de otros países (Reino Unido, sumido en una grave crisis, aumentará su aportación en un 30%). Por no hablar de la fuga de cerebros que supondrá esto para España.

La ESA le ha ofrecido a nuestro país que si no puede pagar ahora deje parte de su aportación para más adelante como deuda sin interés. No podemos dejar pasar esta oportunidad: es imprescindible mantener los programas en curso. En caso contrario, centros de nuestro país tan punteros como el E-USOC tendrán que cerrar. España no puede permitirse rechazar esa financiación en este momento crítico.

Este sector no sólo funciona, sino que funciona bien. Durante los últimos veinte años España ha desarrollado prácticamente de la nada un sector espacial puntero y altamente cualificado, que debemos preservar. No podemos permitirnos perder todo el esfuerzo invertido y el gran capital humano, tecnológico e innovador que tanta proyección de futuro tiene. Precisamente ahora no.

Para:
Ministro de Industria: (Jose Manuel Soria)

No permita que se hunda el sector espacial español

En la Conferencia Ministerial de los días 20 y 21 de noviembre se decide el futuro del sector espacial español, un sector estratégico y decisivo para el desarrollo tecnológico de cualquier país desarrollado. En dicha conferencia España anunciará que va a reducir drásticamente su participación en los programas de la Agencia Europea del Espacio (ESA) a partir del año que viene, lo que supondrá pérdidas irreparables para un sector puntero que ha liderado el avance tecnológico desde mediados del siglo pasado y ha permitido a España ganar reconocimiento internacional. Firma esta petición ahora y reclama al Ministro de Industria que no desmantele un sector clave para nuestro futuro.

España es la quinta potencia europea en el sector espacial. Uno de los más rentables y competitivos de nuestro país, en el cual se desarrolla la tecnología más avanzada. España recibe de la ESA contratos a empresas y centros de investigación, lo que multiplica cada euro invertido. De hecho, el sector en España factura tres veces más que los retornos de la ESA y ha experimentado un crecimiento superior a la media europea. Hasta ahora España solo invertía 7,5 euros por contribuyente al año en el sector, frente a los 20 de media en Europa y los 83 de EEUU. Tras el recorte esa inversión por contribuyente se reducirá al precio de un billete de metro (3 euros). La aportación española a los programas voluntarios se reduce, por tanto, en un 71,4%. Es incomprensible que precisamente ahora se trate así a uno de los sectores más competitivos y con más futuro de España.

Si no se invierte hoy el desmantelamiento del sector será aprovechado por las industrias competidoras de otros países (Reino Unido, sumido en una grave crisis, aumentará su aportación en un 30%). Por no hablar de la fuga de cerebros que supondrá esto para España.

La ESA le ha ofrecido a nuestro país que si no puede pagar ahora deje parte de su aportación para más adelante como deuda sin interés. No podemos dejar pasar esta oportunidad: es imprescindible mantener los programas en curso. En caso contrario, centros de nuestro país tan punteros como el E-USOC tendrán que cerrar. España no puede permitirse rechazar esa financiación en este momento crítico.

Este sector no sólo funciona, sino que funciona bien. Durante los últimos veinte años España ha desarrollado prácticamente de la nada un sector espacial puntero y altamente cualificado, que debemos preservar. No podemos permitirnos perder todo el esfuerzo invertido y el gran capital humano, tecnológico e innovador que tanta proyección de futuro tiene. Precisamente ahora no.

Atentamente,
[Tu nombre]

Para firmar, pinchar en el enlace:

http://www.change.org/es/peticiones/al-ministro-de-industria-jose-manuel-soria-no-permita-que-se-hunda-el-sector-espacial-espa%C3%B1ol

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