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Según el sitio aeronáutico ruso Avia Pro, Su-35 rusos expulsaron a cazas israelíes del cielo del sur de Siria el lunes. Este es un mensaje claro para Israel.

Según el sitio, la Fuerza Aérea de Israel planeaba realizar ataques aéreos en el sur de Siria. Según el informe de Avia Pro, los Su-35 fueron desplegados en el sur de Siria para interceptar a los aviones israelíes y evitar cualquier ataque en la región.

La publicación aeronáutica afirma que la Fuerza Aérea de Israel se estaba preparando para lanzar ataques aéreos en el sur de Siria en respuesta a un supuesto ataque con un misil de las “fuerzas pro-iraníes” contra las posiciones del ejército israelí en Yabal al Sheij (Monte Hermón), al norte de los territorios ocupados.

Varios ataques dirigidos el lunes a posiciones de la Resistencia iraquí en las fronteras sirio-iraquíes, no lejos de Albu Kamal. Poco después, fuentes israelíes informaron el lanzamiento de un misil Zelzal-2 contra posiciones del ejército sionista que bordean el sur de Siria. Esta información no ha sido confirmada por fuentes sirias.

“Según datos preliminares, los Su-35 rusos pudieron evitar que aviones israelíes atacaran el sur de Siria en respuesta a un presunto ataque con un misil contra territorio israelí”, informó el sitio ruso.

“Se sabe que unas horas antes los sistemas antiaéreos sirios se pusieron en alerta para repeler los ataques con misiles israelíes, pero obviamente fueron los cazas rusos Su-35 quienes pudieron evitar que los aviones israelíes lanzaran el ataque”, dice el sitio. Según Avia Pro, esta no es la primera vez que el ejército ruso bloquea un intento israelí de atacar Siria, ya que se informó un incidente similar el mes pasado.

¿Por qué el primer ministro israelí Netanyahu visita Rusia y se reúne con Putin?

El primer ministro israelí Benjamín Netanyahu se encuentra en la ciudad de Sochi en una visita oficial que incluye una reunión con el presidente ruso Vladímir Putin. ¿Qué busca el político israelí en Rusia?

Campaña electoral

Es la tercera vez que se reúnen Netanyahu y Putin este año. Pero esta vez el primer ministro israelí está más preocupado por las elecciones parlamentarias en su país, programadas para el 17 de septiembre, opina la politóloga y experta en Oriente Medio Kariné Guevorkián.

"Creo que su mayor preocupación ahora mismo es su propio destino y su lucha por el poder. Espera que esta visita lo haga más popular y le permita obtener nuevos votos", comentó a Sputnik la también vicedirectora del Instituto de Economía Actual de Rusia.

La analista recordó que Netanyahu ordenó colocar fotos de apretones de manos con el mandatario de EEUU, Donald Trump, el presidente ruso, Vladímir Putin, y el primer ministro indio, Narendra Modi, en los rascacielos como parte de su campaña electoral.

"Mucha gente, en Israel también, opina que así muestra su nivel de comunicación y respeto que le tienen unos líderes tan importantes", agregó Guevorkián.

Romper la alianza ruso-iraní

El primer ministro israelí también podría discutir los asuntos de actualidad con el presidente ruso, en particular, la cooperación ruso-iraní que "le preocupa mucho", opinan los expertos.

"La alianza entre Rusia e Irán es una pesadilla para todos los demás. Estos países están interesados en vender gas a precios más altos, y todos los demás compradores quieren unos precios más bajos. Por supuesto, esto es un reto para Occidente e Israel", dijo a Sputnik Leonid Krutakov, politólogo y profesor del Departamento de Ciencias Políticas de la Universidad de Finanzas de Rusia.

Israel está detrás de espionaje a la Casa Blanca y Trump

Un reportaje concluye que Israel está detrás de una operación de espionaje a la Casa Blanca pese a que Trump elogia sus relaciones estrechas con este régimen.

El Gobierno de EE.UU., presidido por Donald Trump, llegó a la conclusión en los últimos dos años de que Israel probablemente esté detrás de la colocación de dispositivos de espionaje en teléfonos celulares que se encontraron cerca de la Casa Blanca y otros lugares sensibles alrededor de Washington, ha reportado este jueves el diario local Politico citando a tres ex altos funcionarios estadounidenses con conocimiento de la materia.

Los dispositivos de vigilancia en miniatura en cuestión, conocidos coloquialmente como ‘StingRays’, imitan a las antenas de telefonía móvil habituales para engañar a los teléfonos móviles y darles su ubicación e información de identidad.

Según Politico, también pueden capturar el contenido de las llamadas y el uso de los datos.

De acuerdo con la investigación forense, el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (FBI, por sus siglas en inglés), y otros organismos que trabajan en el caso confiaban en que agentes israelíes habían colocado los artefactos, según los exfuncionarios, varios de los cuales ocupaban altos cargos de inteligencia y seguridad nacional.

Las fuentes no rechazan la posibilidad de que los dispositivos tuvieran la intención de espiar al presidente Trump, ha aseverado uno de los exfuncionarios.

Pero a diferencia de la mayoría de las otras ocasiones en que se descubrieron incidentes flagrantes de espionaje extranjero en suelo estadounidense, uno de los funcionarios indicó que la Administración Trump no tomó ninguna medida para castigar o incluso regañar en privado a Israel tras las conclusiones de las agencias de seguridad estadounidenses.

La fuente mencionada criticó la forma en que el Gobierno estadounidense manejó el asunto, señalando la notable diferencia de las administraciones anteriores, que probablemente habrían emitido, como mínimo, una protesta diplomática formal, al gobierno extranjero que condena sus acciones.

El régimen israelí espía a la Casa Blanca y Trump pese a que el mandatario republicano, desde su llegada al poder en 2017, ha hecho lo imposible para mostrar su lealtad a Israel: reconoció la ciudad palestina de Al-Quds (Jerusalén) como capital israelí y la soberanía israelí sobre el lado ocupado de los altos sirios del Golán, reactivó sanciones contra Irán e incluyó al Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán en su lista de grupos terroristas, tal y como deseaba el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.

Análisis: El sionismo no da cuartel: Israel se prepara para asestar un nuevo golpe

Denis Lukyanov

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, declaró el pasado 10 de septiembre que, en caso de ganar las elecciones generales, su país se anexionará el Valle del Jordán, una zona en Cisjordania que de iure pertenece a Palestina. El exconsejero de Netanyahu, Benny Briskin, analizó en un comentario a Sputnik las declaraciones de su antiguo jefe.

El Valle del Jordán es un territorio de Palestina adyacente a Jordania que, a partir de 1967, como consecuencia de la guerra de los Seis Días, pasó a ser controlado por Israel. Si bien quedó como parte del Estado palestino, en el valle se crearon numerosos asentamientos judíos. No es ninguna sorpresa, por lo tanto, que en Israel haya quienes aboguen por anexar esta zona.

Benjamín Netanyahu lo sabe perfectamente y recurre a este tema porque pronto, concretamente el 17 de septiembre, el país hebreo celebrará las elecciones generales preliminares y el primer ministro quiere que el partido que encabeza —Likud— se haga con el mayor número de escaños en el Knéset —Parlamento israelí—. Si logra la mayoría, esto le permitiría formar la coalición gobernante.

"Está claro que a Netanyahu le gustaría incorporar esos territorios, porque la idea cuenta con bastante aprobación en la sociedad israelí. Una parte de la población considera que la Valle del Jordán es parte de Israel. En consecuencia, la soberanía sobre esta zona ya no parece algo paradójico", explicó a Sputnik el exconsejero de Netanyahu.

Si bien es posible que el primer ministro baraje de verdad anexar estos territorios, a la mayoría de los expertos les parece que no es más que un mero truco que el jefe del Gobierno emplea pocos días antes de la celebración de los comicios.

Ola de indignación

Netanyahu es un político de la derecha y de alguna manera debe comprobar su imagen a los votantes. Quiere evitar que el voto se divida entre otros partidos del espectro conservador. Al mismo tiempo, sabe que no logrará hacerse con el voto de los seguidores de los partidos de centro, así que opta por escorarse hacia los votantes de la derecha. Este tipo de declaraciones es para contentarlos, aseveró Briskin.

"Los políticos que tienen sentido común coinciden en que será imposible alcanzar un acuerdo de paz entre los palestinos y los israelíes en las décadas venideras si el primer ministro israelí se atreve a incorporar dichos territorios", prosiguió.

Según Briskin, cualquier acción unilateral de este tipo por parte del país hebreo puede causar una ola de indignación no solo en las autoridades palestinas, sino también en las de algunos países árabes. En realidad nadie en Israel está preocupado por las posibles consecuencias, puesto que entienden que no hay ninguna amenaza real para el país hebreo: los que están en contra se limitarán a la retórica del descontento.

"Pero para llevar a cabo la incorporación de estos territorios, se requiere coraje político. Muchos integrantes de la derecha israelí dudan de que Netanyahu disponga de esta cualidad. Creen que es un hombre con experiencia, que ha permanecido demasiado tiempo en el poder, y no va a dar pasos tan bruscos", manifestó.

Destino de las colonias judías en Palestina

En Israel hay actitudes bastante diferentes respecto a Cisjordania. Los conservadores israelíes consideran que el establecimiento del control sobre la zona en 1967 fue un acto de liberación, mientras que entre los progresistas hay quienes creen que dicha zona está ocupada.

En los asentamientos hebreos en Cisjordania viven más de 400.000 israelíes desde hace décadas y ya hay dos o tres generaciones que han estado toda su vida en estas colonias. Esta es la razón por la que nadie en Israel baraja en realidad la posibilidad de desmantelar estos asentamientos. Algunos de los partidarios de la izquierda plantean retirar algunas de las colonias, pero no todas.

"Esta cuestión ya está resuelta en Israel. En cualquier caso, los asentamientos de colonos hebreos en Cisjordania permanecerán. Cualquier acuerdo sobre este territorio debe tomar en consideración este hecho. Tarde o temprano Israel deberá expandir su soberanía hacia estos asentamientos", dijo el entrevistado.

Briskin cree que no habrá consecuencias graves después de la incorporación de estos territorios.

¿Amenaza real?

Las declaraciones de Netanyahu representan una amenaza real. Se trata de un gran plan que fue elaborado por él mismo en cooperación con los habitantes de los asentamientos judíos en Cisjordania, aseveró el analista palestino especializado en asuntos israelíes Said Basharat.

"La reciente visita de Netanyahu a Cisjordania y a la Tumba de los Patriarcas en Hebrón es el primer precedente de este tipo y confirma que Cisjordania es el siguiente objetivo de la anexión israelí", indicó.

El Valle del Jordán tiene importancia estratégica, porque es una altura desde la que es posible observar el territorio de Siria, Jordania e Irak. Esto significa que el valle se convertiría en la primera línea de defensa de Israel en caso de un supuesto ataque por parte de Siria o Irak.

Las declaraciones del primer ministro israelí forman parte de la campaña electoral, dado que la derecha se enfrenta a numerosos retos, dijo a Sputnik el presidente del Comité para Asuntos Extranjeros del Parlamento de Jordán, Nidal Taani.

"Esta es la razón por la que se ha anunciado la anexión de los Altos del Golán, se ha proclamado que Israel es un Estado del pueblo hebreo y se ha informado sobre el aumento de la cantidad de asentamientos cancerosos", agregó.

Declaraciones como estas impiden el proceso de paz, especialmente en el contexto de las propuestas  de firmar una paz económica entre Palestina e Israel. Pero la economía no puede caminar al margen de la política, concluyó el entrevistado.

Para colmo, Netanyahu afirmó este 12 de septiembre que, probablemente, Israel no tendrá más opción que lanzar una nueva ofensiva contra la Franja de Gaza.

La retórica del primer ministro israelí parece coincidir cada vez más con los objetivos del movimiento sionista, que lucha por el establecimiento de un Estado judío en la antigua Tierra de Israel, lo que incluye al territorio de Palestina. Todavía no está claro si Netanyahu cumplirá con sus promesas.

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