Libros Recomendados

Portada - Últimas noticias

WASHINGTON (Sputnik) — El presidente de EEUU, Donald Trump, dijo que Polonia está dispuesta a pagar por la presencia de tropas estadounidenses adicionales en su país, por lo que los soldados desplegados en Alemania podrían ser trasladados allí.

“Ellos nos preguntaron si podíamos mandar más tropas, ellos van a pagar por esas tropas extras, y probablemente las movamos desde Alemania a Polonia”, dijo el mandatario durante una conferencia de prensa con su par polaco, Andrezj Duda.

Por su parte, el presidente polaco dijo que su país está preparado para recibir más tropas de EEUU, y agregó que le pidió a Trump que no retirará sus soldados de Europa, por cuestiones de seguridad.

Trump, en tanto, señaló que espera llevarse bien con Rusia, a pesar de la postura de Moscú sobre el despliegue de tropas estadounidenses en Europa.

Tratado de armas nucleares con Rusia

"También estamos trabajando con Rusia en este momento en un tratado de armas, que es una gran cosa, específicamente las armas nucleares; creo que puedo decir ... que nos está yendo muy bien en eso", indicó Trump.

El 24 de junio por la mañana, el representante especial de Estados Unidos para el control de armas, Marshall Billingslea, dijo que las conversaciones constructivas con su homólogo ruso esta semana en Viena mejoraron la comprensión de los problemas de control de armas entre ambos países y se identificaron áreas donde se necesita cooperación.

La próxima ronda de conversaciones de estabilidad estratégica entre Estados Unidos y Rusia podría tener lugar a fines de julio o principios de agosto en Viena, y China será invitada, anunció Billingslea.

Los grupos de trabajo técnicos estadounidenses y rusos sobre control de armas se reunirán en los próximos días en Viena, agregó Billingslea.

Rusia advierte que tomará medidas "en caso de necesidad" si EE.UU. transfiere sus tropas de Alemania a Polonia

El Ministerio ruso de Relaciones Exteriores ha advertido este miércoles que si EE.UU. cumple con sus planes de transferir sus tropas de Alemania a Polonia, Rusia tomará medidas, "si fuera necesario", para garantizar su seguridad y la de sus aliados, informa la agencia RIA Novosti.

Según declaró el vicecanciller ruso, Alexánder Grushkó, Rusia "está siguiendo de cerca los anuncios que se generan en Washington sobre la posible redistribución de parte del contingente estadounidense de Alemania a Polonia", y no solo desde el punto de vista de la seguridad regional, sino también "desde el ángulo del cumplimiento del Acta Fundacional Rusia-OTAN, que contiene las obligaciones de la Alianza de abstenerse del despliegue adicional de sustanciales fuerzas de combate".

Grushkó considera que, teniendo en cuenta la retirada de Washington del Tratado sobre Fuerzas Nucleares de Rango Intermedio (INF), sus planes de abandonar el Tratado de Cielos Abiertos y "el fracaso" de la ratificación del Tratado sobre las Fuerzas Armadas Convencionales en Europa (FACE), "resulta obvio" pensar que EE.UU. también puede violar el acuerdo entre NATO y Rusia.

"Por lo tanto, supervisaremos de cerca qué configuración tendrán en última instancia los militares de EE.UU. en Europa y, si es necesario, tomaremos todas las medidas necesarias para garantizar los intereses legítimos de la defensa y seguridad de Rusia", concluyó el alto funcionario.

Los planes de Trump en Europa

La declaración de la diplomacia rusa se produce un día después de la reunión mantenida por el presidente de EE.UU., Donald Trump, y su homólogo polaco, Andrzej Duda, en la Casa Blanca, al término de la cual el mandatario norteamericano afirmó que reducirá su contingente militar en Alemania y que, "probablemente", transferirá parte de sus militares a Polonia.

Trump comenzó la rueda de prensa conjunta elogiando los acuerdos comerciales y de defensa con Polonia, criticando a otros aliados de la OTAN y reiterando su promesa de retirar las tropas estadounidenses de Alemania, a la que culpó nuevamente por no asumir más gastos militares de la Alianza.

Washington ha estado presionando a Berlín y al resto de la OTAN por no cumplir con el objetivo establecido por la Alianza de destinar el 2 % del PIB nacional a su presupuesto, algo que Polonia ha hecho, a diferencia de los demás aliados europeos, enfatizó Trump.

"Polonia es uno de los pocos países que cumple con sus obligaciones con la OTAN, en particular sus obligaciones monetarias, y nos preguntaron si enviaríamos algunas tropas adicionales", dijo Trump a los periodistas. "Pagarán por el envío de tropas adicionales y probablemente los trasladaremos de Alemania", agregó.

 

"Vamos a reducir nuestras fuerzas en Alemania. Algunas regresarán a casa y otras irán a otros lugares, pero Polonia sería uno de esos lugares en Europa", dijo Trump. Según el presidente estadounidense, con esta reducción el número de efectivos desplegados en Alemania pasará de unos 52.000 a 25.000 militares.

Por su parte, Duda pareció acoger la idea del aumento de la presencia militar estadounidense en Polonia —que este domingo celebra elecciones presidenciales— y dijo que considera "profundamente razonable" la decisión de "garantizar la presencia de tropas de EE.UU. en Europa".

A principios de junio, varios medios reportaron, citando fuentes anónimas, que el mandatario norteamericano ordenó retirar 9.500 soldados de los desplegados actualmente en Alemania, señalando que la operación debería concluir antes de septiembre de este año.

El Gobierno alemán, por su parte, anunció que no había recibido confirmación oficial por parte de Washington sobre la decisión de Trump, así como enfatizó que "la presencia de tropas estadounidenses en Alemania sirve para la seguridad de la alianza de la OTANen conjunto".

La República Srpska se opone al ingreso de Bosnia y Herzegovina en la OTAN

MOSCÚ (Sputnik) — La República Srpska se opone a que Bosnia y Herzegovina se convierta en un estado parte de la OTAN, dijo a Sputnik el miembro serbio de la presidencia del país, Milorad Dodik.

"Bosnia y Herzegovina no será miembro de la OTAN, la República Srpska se opone a ello por varios motivos", dijo Dodik.

En noviembre de 2019, la presidencia de Bosnia y Herzegovina aprobó un programa de reformas del país que, según la oposición serbia, "lanza el proceso de incorporación de Bosnia y Herzegovina en la OTAN" pese a que el parlamento de la República Srpska había firmado una resolución sobre la neutralidad militar.

El presidente de Kosovo, acusado de crímenes de guerra y de lesa humanidad

El actual presidente de Kosovo, Hashim Thaci, junto a varios de sus colaboradores, fueron oficialmente acusados de crímenes de lesa humanidad y de guerra. Los delitos incluyen presuntos asesinatos, violencia sexual, desapariciones forzadas de ciudadanos serbios, persecución y tortura, según la Fiscalía especial para Kosovo, creada en 2015 a petición de Estados Unidos y la UE para investigar los delitos cometidos contra los serbios durante la guerra de independencia de Kosovo, a finales de los noventa.

La Oficina de la Fiscal Especial (SPO), con sede en La Haya, presentó una lista de diez cargos ante lo que se conoce como las Cámaras de Especialistas de Kosovo (KSV), acusando a Thaci, a su antiguo portavoz Kadri Veseli, y a otros colaboradores suyos de estos crímenes internacionales. "Es el resultado de una larga investigación y refleja la determinación de la SPO de que puede probar todos los cargos más allá de una duda razonable. Un juez de KSC está revisando las acusaciones para decidir si confirma los cargos", subrayó en una nota.

Los crímenes alegados en la acusación involucran a "cientos de víctimas conocidas de albaneses, serbios, romaníes y otras etnias de Kosovo e incluyen opositores políticos". La Fiscalía ha convocado a más de un centenar de personas durante el último año, en su mayoría antiguos miembros del Ejército de Liberación de Kosovo (ELK), para ser interrogados como "sospechosos" o "testigos" de los crímenes cometidos durante la guerra, en el periodo situado entre el 1 de enero de 1998 y el 31 de diciembre de 1999. Algunos de los sospechosos son hoy conocidos políticos de Kosovo.

La Fiscalía, que presentó los cargos el 24 de abril, decidió hacerlo hoy público debido a "los repetidos esfuerzos" de Thaci y Veseli para "obstruir y socavar el trabajo" de este tribunal. "Se cree que han llevado a cabo una campaña secreta para revocar la ley que crea la Corte y obstruir el trabajo de la Corte en un intento de garantizar que no se enfrenten a la justicia. Al tomar estas medidas, han puesto sus intereses personales por delante de las víctimas de sus crímenes, el estado de derecho y todas las personas de Kosovo".

Un informe del Consejo de Europa denunciaba ya en 2011 abusos, violaciones e incluso el tráfico de órganos de prisioneros serbios y alegó una "campaña de persecución" contra grupos étnicos de Kosovo durante el conflicto armado. Pero Thaci niega haber participado en los presuntos crímenes y violaciones de derechos humanos. El tribunal, que opera bajo las normas kosovares según la Ley del Tribunal Especial, cuenta con jueces y fiscales internacionales basados en la misma ciudad que el Tribunal Penal Internacional (CPI).

Durante la guerra que se desencadenó en Kosovo a finales de la década de los noventa entre Serbia y la mayoría étnica albanesa que quería independizarse, Thaci ejerció como líder del ELK. En 2008, cuando Kosovo declaró su independencia, Thaci se convirtió en primer ministro, y desde 2016, en presidente del país, que aún no es reconocido formalmente por Serbia como un Estado independiente.

Thaci tenía previsto viajar a Washington a finales de esta semana para negociar con representantes serbios una mejora en las relaciones entre los dos países. Esa es una condición imprescindible de la UE si ambos países quieren en el futuro cumplir los requisitos para ser candidatos a miembros de la UE. La guerra de Kosovo, que llegó a su fin después de la intervención aérea de la OTAN durante dos meses y medio, dejó al menos 10.000 muertos.

Uno de cada tres ucranianos lamenta que la Unión Soviética haya desaparecido

Uno de cada tres ucranianos (33% de los encuestados) lamentó el colapso de la URSS. Esto se evidencia por los resultados de una encuesta realizada por el Instituto Internacional de Sociología de Kiev (KIIS).

A fines de mayo, los sociólogos de KIIS entrevistaron a 2.000 encuestados en toda Ucrania por entrevistas telefónicas para averiguar cómo la población del país evalúa el colapso de la Unión Soviética.

Resultó que, en promedio, casi la mitad no se arrepiente, pero la actitud de los ucranianos hacia el pasado soviético es significativamente diferente dependiendo de la región de residencia.

Se espera que en el oeste de Ucrania, la mayoría de los encuestados declararan que no lamentaban el colapso de la URSS (el 69% no lo lamentaba, el 15% si lo lamentaba). En las regiones centrales, la proporción es diferente: el 51% no se arrepiente, el 32% se arrepiente, y en el sur, el este y Donbass, la mayoría dijo que lamentaban que la URSS se hubiera derrumbado: 41.5-49% dependiendo de la región contra el 35-39% de esos quienes no se arrepienten.

Vale la pena señalar que solo los residentes de Ucrania participaron en esta encuesta; los sociólogos no tuvieron en cuenta los votos de la Crimea rusa y las Repúblicas Populares del Donbass, cuya población en Kiev obstinadamente los sigue llamando «ciudadanos ucranianos».

Cabe señalar que más de un tercio de los encuestados (35%) cree que la permanencia de Ucrania en la URSS hizo más bien que mal, y el 28% de los encuestados se adhieren al punto de vista opuesto.

Tales respuestas no pueden llamarse apolíticas, ya que antes del “Maidán” y la guerra civil en Ucrania, casi la mitad (48%) de los ucranianos evaluó positivamente el pasado soviético y solo el 18% vio solo lo malo en él.

EEUU inventa una nueva forma de atacar a Rusia y China

El presidente de EEUU, Donald Trump calificó como uno de los principales objetivos de la política exterior estadounidense "asegurar la libertad religiosa" en otros países. Aquellos que, según los estadounidenses, violan estas libertades se castigarán con unas sanciones. China es el primer objetivo, luego viene Rusia.

"Asegurar la libertad religiosa" es una nueva herramienta de EEUU para presionar a otros países. Donald Trump firmó un decreto correspondiente.

Ahora Washington puede imponer sanciones a los países que, según el Departamento de Estado, violan la libertad religiosa de los ciudadanos. En los próximos seis meses, los diplomáticos de EEUU prepararán una lista de estados y organizaciones que causan "especial preocupación".

De acuerdo con el documento, "las asociaciones religiosas y otras instituciones de la sociedad civil" locales ayudarán a los estadounidenses a "promover el derecho a la religión". Se les proporcionarán varios programas de apoyo, principalmente financiero. Trump ordenó que se asignaran "al menos 50 millones de dólares" para este plan.

Incluso uno de los socios prioritarios, la India, no apoyó a EEUU en la "protección de los derechos religiosos" en otros países, observa Antón Skripunov, columnista de la edición en ruso de Sputnik.

Nueva Delhi no dejó entrar al país a los miembros de la Comisión de Libertad Religiosa Internacional del Departamento de Estado, que supuestamente debían reunir información sobre la "persecución de los creyentes". El ministro de Relaciones Exteriores de la India, Subrahmanyam Jaishankar, dijo que su país no toleraría ninguna interferencia en asuntos relacionados con los derechos constitucionales de los ciudadanos.

China es el objetivo número uno

Según Skripunov, EEUU no oculta que China es su objetivo número uno.

Cada año, el Departamento de Estado publica un informe sobre la situación religiosa en todos los países, en el que da recomendaciones a la Casa Blanca sobre cómo actuar respecto a uno u otro Estado.

Unos días después de la publicación del último informe a principios de junio, Trump promulgó la ley sobre la etnia uigur que establece nuevas sanciones a China. El documento condena "las graves violaciones a los derechos humanos de los grupos minoritarios étnicos musulmanes en la región china de Sinkiang".

Mientras tanto, EEUU no piensa castigar a otros países a solas. A principios de año, por iniciativa del secretario de Estado Mike Pompeo, se creó la Alianza de Libertades Religiosas, que incluye a decenas de países, entre ellos Albania, Austria, Bosnia y Herzegovina, Bulgaria, Brasil, el Reino Unido, Hungría, Gambia, Grecia, Georgia, Polonia y Ucrania.

Rusia es la siguiente meta

El decreto de Trump también afecta directamente a Rusia. Desde hace tres años, el Departamento de Estado acusa a Moscú de "violar sistemáticamente las libertades religiosas", observa Antón Skripunov.

El último informe del ente menciona la "persecución de los Testigos de Jehová". En 2017, Rusia los incluyó en la lista de organizaciones extremistas.

Además, el informe presta mucha atención al grupo Hizb ut Tahrir, también prohibido en Rusia, así como en muchos otros países del mundo, incluida Alemania, la mayoría de los Estados árabes, de Europa del Este, Asia y Oriente Medio.

En EEUU, también se declaró que Hizb ut Tahrir "contribuye a la propagación de los sentimientos extremistas". Según los medios de comunicación, un miembro del grupo fue uno de los organizadores del ataque del 11-S en Nueva York en 2001, que se cobró la vida de más de 3.000 personas.

Sin embargo, a las autoridades estadounidenses les preocupa más la "persecución" de los miembros de esta organización en Rusia, especialmente en Crimea. El Departamento de Estado calificó los arrestos de sus miembros como "violación de los derechos de los musulmanes" y de los tártaros de Crimea.

"Los Testigos de Jehová y Hizb ut Tahrir son criados del Departamento de Estado diseñados para desestabilizar la región e influir en la población. Estas organizaciones llevan exclusivamente los intereses estadounidenses a las masas y son un trampolín para las revoluciones del color", comentó a Sputnik el diputado por Crimea de la Duma del Estado de Rusia (Cámara Baja del Parlamento) Ruslán Balbek, tártaro de Crimea.

Las organizaciones religiosas en Rusia están amenazadas: "pueden convertirse en rehenes de la política estadounidense", advirtió, a su vez, Oleg Goncharov, secretario general del Consejo de la Asociación Rusa de Libertades Religiosas. "Se convierten en medios para alcanzar propósitos políticos de Washington", señaló en declaraciones a Sputnik.

Goncharov subrayó que los líderes religiosos están en contra de este enfoque, y que los problemas asociados a las libertades religiosas deben solucionarse solo dentro del país y sobre la base de la legislación rusa.

CANAL

 

elespiadigital.com
La información más inteligente

RECOMENDACIONES

RECOMENDAMOS