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La vicepresidenta de la Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, rompió el silencio luego de que los ministros y funcionarios que responden a ella presentaran masivamente sus renuncias tras la derrota en las primarias abiertas simultáneas y obligatorias (PASO).

"No voy a seguir tolerando las operaciones de prensa que desde el propio entorno presidencial a través de su vocero se hacen sobre mí y sobre nuestro espacio político", lanzó la exmandataria.

"Sé que gobernar no es fácil, y la Argentina menos todavía. Hasta he sufrido un vicepresidente declaradamente opositor a nuestro gobierno. Duerman tranquilos los argentinos y las argentinas… eso nunca va a suceder conmigo", agregó en la carta difundida en redes sociales que apunta a parte del núcleo duro del presidente argentino, Alberto Fernández.

En otro tramo de la carta, la vicepresidenta argentina indica que confía "sinceramente, que con la misma fuerza y convicción que enfrentó la pandemia, el presidente no solamente va a relanzar su gobierno, sino que se va a sentar con su ministro de Economía para mirar los números del presupuesto".

En medio de la crisis política desatada y a la espera de definiciones, Cristina Kirchner cerró su mensaje pidiéndole al presidente que "honre la voluntad del pueblo argentino".

Cristina enumera las reuniones que mantuvo con el presidente antes de que se desatara la crisis política: "Siempre le planteé al presidente lo que para mí constituía una delicada situación social y que se traducía, entre otras cosas, en atraso salarial, descontrol de precios (...) y falta de trabajo, sin desconocer, obviamente, el impacto de las dos pandemias: la macrista primero y la sanitaria. (...) Igualmente siempre remarqué la falta de efectividad en distintas áreas de gobierno".

"También señalé que creía que se estaba llevando a cabo una política de ajuste fiscal equivocada que estaba impactando negativamente en la actividad económica y, por lo tanto, en el conjunto de la sociedad y que, indudablemente, esto iba a tener consecuencias electorales. No lo dije una vez… me cansé de decirlo… y no solo al presidente de la nación", analizó.

"La respuesta siempre fue que no era así, que estaba equivocada y que, de acuerdo a las encuestas, íbamos a ganar 'muy bien' las elecciones. Mi respuesta, invariablemente, era 'no leo encuestas… leo economía y política y trato de ver la realidad'", remarca Cristina.

Horas antes, el propio mandatario se había expresado, también en redes sociales, de manera mucho más escueta, en medio de desmentidas de supuestos cambios de gabinete: "La gestión de gobierno seguirá desarrollándose del modo que yo estime conveniente".

La carta completa de Cristina Fernández de Kirchner

Como siempre… sinceramente

Una vez más me dirijo a mis compatriotas como lo he hecho en otras oportunidades. No es la primera vez. Hace ya casi un año, el 26 de octubre de 2020, me dirigía a los argentinos y las argentinas con el documento “27 de octubre. A diez años sin él y a uno del triunfo electoral: sentimientos y certezas”.

Allí desgranaba reflexiones acerca del funcionamiento institucional, y de lo que considero el problema central de la economía argentina y la necesidad de abordarlo desde un acuerdo amplio de las distintas fuerzas políticas.

Hoy, releo aquellas líneas de inusitada actualidad en las que también mencionaba que las decisiones en el Poder Ejecutivo argentino siempre las toma el presidente de la nación y en las que decía sin eufemismos ni operaciones de prensa en off, que había funcionarios y funcionarias que no funcionaban.

También recuerdo el acto que se llevó a cabo en el Estadio Único de La Plata el 18 de diciembre de 2020, del cual participamos muchos compañeros y compañeras del Frente de Todos junto al presidente de la nación, cuando expresé textualmente: “… pero ojo, yo no quiero que ese crecimiento -el crecimiento económico del año 2021 que acertadamente pronosticara el compañero que me había precedido en el uso de la palabra- se lo queden tres o cuatro vivos nada más. Para esto, me parece que hay que alinear salarios y jubilaciones, obviamente, precios, sobre todo los de los alimentos y tarifas.”. En esa oportunidad también señalé: “por eso le digo a todos aquellos que tengan miedo o que no se animan, por favor… hay otras ocupaciones además de ser ministro, ministra, legislador o legisladora. Vayan a buscar otro laburo, pero necesitamos gente en los sillones que ocupen de ministro, ministra, de legislador o legisladora… sean para defender definitivamente los intereses del pueblo”.

Como no soy mentirosa y mucho menos hipócrita (nunca digo en público lo que no sostengo en privado y viceversa), debo mencionar que durante el año 2021 tuve 19 reuniones de trabajo en Olivos con el presidente de la Nación. Nos vemos allí y no en la Casa Rosada a propuesta mía y con la intención de evitar cualquier tipo de especulación y operación mediática de desgaste institucional.

En las primeras 18 reuniones, la última de ellas el 07/09/2021, siempre le planteé al presidente lo que para mí constituía una delicada situación social y que se traducía, entre otras cosas, en atraso salarial, descontrol de precios -especialmente en alimentos y remedios- y falta de trabajo, sin desconocer, obviamente, el impacto de las dos pandemias: la macrista primero y la sanitaria a los 99 días de haber asumido el gobierno. Igualmente siempre remarqué la falta de efectividad en distintas áreas de gobierno.

También señalé que creía que se estaba llevando a cabo una política de ajuste fiscal equivocada que estaba impactando negativamente en la actividad económica y, por lo tanto, en el conjunto de la sociedad y que, indudablemente, esto iba a tener consecuencias electorales. No lo dije una vez… me cansé de decirlo… y no solo al presidente de la Nación. La respuesta siempre fue que no era así, que estaba equivocada y que, de acuerdo a las encuestas, íbamos a ganar “muy bien” las elecciones. Mi respuesta, invariablemente, era “no leo encuestas… leo economía y política y trato de ver la realidad”. Una realidad que me indicaba que en el año 2015 perdimos las elecciones presidenciales en segunda vuelta y por escasa diferencia, con el mayor salario en dólares de Latinoamérica -que representaba más del doble del salario actual-, con una inflación que era menos de la mitad que la actual y con un candidato, Mauricio Macri, que decía que no le iba a sacar a nadie lo que ya tenía, sino que sólo iban a cambiar las cosas que estaban mal.

Fui, soy y seré peronista. Por eso pensaba que no podíamos ganar. Y se lo decía no solo al presidente. Muchos compañeros y muchas compañeras escucharon mis temores.

El domingo 12 de septiembre de este año el peronismo sufrió una derrota electoral en elecciones legislativas sin precedentes. Mientras escribo estas líneas tengo el televisor encendido pero muteado y leo un graph: “Alberto jaqueado por Cristina”. No… no soy yo. Por más que intenten ocultarlo, es el resultado de la elección y la realidad. Es más grave aún: en la Provincia de Buenos Aires, termómetro inexcusable de la temperatura social y económica de nuestro país, el domingo pasado nos abandonaron 440.172 votos de aquellos que obtuvo Unidad Ciudadana en el año 2017 con nuestra candidatura al Senado de la Nación… con el peronismo dividido, sin gobierno nacional ni provincial que apoyara y con el gobierno de Mauricio Macri y su mesa judicial persiguiendo y encarcelando a ex funcionarios y dueños de medios opositores a diestra y siniestra.

Recuerdo que, cuando perdimos las elecciones legislativas en la Provincia de Buenos Aires del año 2009, con Néstor como candidato a Diputado Nacional -después de la 125 y de la crisis global del 2008-, quien Alberto considera con justicia el mejor presidente de la democracia, el día lunes siguiente a las elecciones no solo renunció a la titularidad del Partido Justicialista, sino que yo como presidenta de la nación pedí la renuncia de quien fuera mi Jefe de Gabinete, entre otros. Y ¡ojo!… habíamos perdido en la Provincia de Buenos Aires pero habíamos ganado a nivel nacional. A Néstor Kirchner hay que recordarlo en versión completa y no editada.

Sin embargo ahora, al día siguiente de semejante catástrofe política, uno escuchaba a algunos funcionarios y parecía que en este país no había pasado nada, fingiendo normalidad y, sobre todo, atornillándose a los sillones. ¿En serio creen que no es necesario, después de semejante derrota, presentar públicamente las renuncias y que se sepa la actitud de los funcionarios y funcionarias de facilitarle al presidente la reorganización de su gobierno?

El martes 14 tuvo lugar, otra vez en Olivos, mi última reunión con el presidente de la Nación. Habían transcurrido 48 hs sin que se comunicara conmigo y me pareció prudente llamarlo y decirle que tenía que hablar con él. Deje pasar 48 hs deliberadamente, para ver si llamaba (debo decir que de las 19 reuniones, la mayoría fueron a iniciativa mía). Allí le manifesté que era necesario relanzar su Gobierno y le propuse nombres como el del Gobernador Juan Manzur para la Jefatura de Gabinete. Sé que sorprenderá mi propuesta, es de público y notorio las diferencias ya superadas que he tenido con quien fuera mi Ministro de Salud desde el año 2009, cuando debí remover a quien entonces era mi Ministra de Salud por el fracaso en el abordaje de la pandemia de la gripe A (H1N1). Juan permaneció en su cargo hasta que renunció para disputar la candidatura a Gobernador de la Provincia de Tucumán en el 2015, cargo que obtuvo y revalidó por el voto popular no solo a través de su reelección, sino también en la elección del pasado domingo.

Aunque en realidad, nadie debería sorprenderse por mi propuesta: el 18 de mayo de 2019 le propuse a todos los argentinos y argentinas como candidato a presidente de la nación a Alberto Fernández.

¿Por qué cuento esto? Porque no voy a seguir tolerando las operaciones de prensa que desde el propio entorno presidencial a través de su vocero se hacen sobre mí y sobre nuestro espacio político: Alberto Fernández quería que el Dr. Eduardo De Pedro fuera su Jefe de Gabinete y fui yo la que no estuvo de acuerdo. Mal podría ahora promoverlo para ese cargo.

A propósito de la categoría de funcionarios que no funcionan… el vocero presidencial escaparía a aquella clasificación. Es un raro caso: un vocero presidencial al que nadie le conoce la voz. ¿O tiene alguna otra función que desconocemos? ¿La de hacer operaciones en off por ejemplo? Verdadero misterio.

Por la misma razón me comuniqué con el Ministro de Economía cuando se difundió falsamente que en la reunión que mantuve con el presidente de la nación, había pedido su renuncia. Las operaciones son permanentes y, finalmente, solo terminan desgastando al gobierno. Es increíble que no lo adviertan. Es una pena tanto daño autoinfligido.

Confío, sinceramente, que con la misma fuerza y convicción que enfrentó la pandemia, el presidente no solamente va a relanzar su gobierno, sino que se va a sentar con su Ministro de Economía para mirar los números del presupuesto. El año pasado, con ocasión de presentarse el mismo, se estableció que el déficit fiscal iba a ser del 4,5% del PBI sin pandemia a partir de marzo del 2021 -situación que no se verificó como es de público y notorio-. Cada punto del PBI en la actualidad es alrededor de $420.000 millones. A agosto de este año, a cuatro meses de terminar el año y faltando apenas unos días para las elecciones, el déficit acumulado ejecutado en este año era del 2,1% del PBI. Faltan ejecutar, según la previsión presupuestaria, 2,4% del PBI… más del doble de lo ejecutado y restando solo cuatro meses para terminar el año… con pandemia y delicadísima situación social. No estoy proponiendo nada alocado ni radicalizado. Al contrario, simplemente estoy recogiendo lo que en este contexto global de pandemia está sucediendo a lo largo y a lo ancho del mundo, desde Estados Unidos, pasando por Europa y en nuestra región también: el Estado atemperando las consecuencias trágicas de la pandemia.

He sido presidenta durante dos períodos consecutivos. En el 2008 nos tocó atravesar la crisis global más grande después de la Gran Depresión del año ’30. Soportamos corridas cambiarias permanentes -con muchas menos reservas en el Banco Central que en la actualidad- y el asedio de los Fondos Buitre. Sé que gobernar no es fácil, y la Argentina menos todavía. Hasta he sufrido un vicepresidente declaradamente opositor a nuestro gobierno. Duerman tranquilos los argentinos y las argentinas… eso nunca va a suceder conmigo.

También estoy convencida que será imposible solucionar los problemas que dejó el macrismo de bajos salarios, altísima inflación, endeudamiento vertiginoso con acreedores privados y la vuelta del FMI con un préstamo de 44 mil millones de dólares, etc, etc, etc, etc, etc, etc, etc, etc, etc, etc, etc, etc, etc, etc, etc, etc, etc, etc… votando al macrismo o votando sus ideas.

Cuando tomé la decisión, y lo hago en la primera persona del singular porque fue realmente así, de proponer a Alberto Fernández como candidato a presidente de todos los argentinos y las argentinas, lo hice con la convicción de que era lo mejor para mi Patria. Solo le pido al presidente que honre aquella decisión… pero por sobre todas las cosas, tomando sus palabras y convicciones también, lo que es más importante que nada: que honre la voluntad del pueblo argentino.

"Para esto fui elegido": Alberto Fernández le responde a Fernández de Kirchner en medio de la peor crisis interna del Gobierno argentino

Cecilia González

La grave crisis interna que estalló en el Gobierno argentino se acentuó este jueves con la respuesta del presidente Alberto Fernández a los reclamos de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner y con la difusión del audio de una diputada con fuertes insultos al mandatario.

En medio de un clima de extrema tensión política, diversos medios aseguraron que Fernández ya había aceptado la renuncia del ministro del Interior, Eduardo de Pedro. Aunque la información fue desmentida, de todas formas incrementó el desconcierto e incertidumbre que hay en el Gobierno y en el país en general.

El enfrentamiento entre el presidente y la vicepresidenta detonó luego de la derrota del oficialismo en las elecciones primarias que se realizaron el pasado domingo para elegir a los candidatos a diputados y senadores que competirán en los comicios legislativos de noviembre.

La víspera, el ministro del Interior inició una catarata de "renuncias a disposición" que demostró la fractura en la coalición gobernante peronista, ya que los funcionarios que ofrecieron dejar sus cargos eran únicamente los que respondían a Fernández de Kirchner, quien desde el domingo presionó al presidente para que hiciera cambios en el Gabinete.

El presidente respondió hoy a través de un largo hilo de Twitter en el que advirtió que no es el momento de enfrascarse en disputas internas.

"La coalición de gobierno debe escuchar el mensaje de las urnas y actuar con toda responsabilidad. Debemos hacerlo, y lo haremos, para asegurar que se satisfagan las necesidades de nuestro pueblo", afirmó.

Respuesta

También señaló que el mayor desafío del Gobierno es continuar el proceso de reactivación económica, promover el empleo y garantizar la educación y la salud.

"En cada acción que llevemos adelante, en cada decisión, ese debe ser nuestro norte", dijo al agradecer el apoyo que le manifestaron intendentes, gobernadores y líderes sociales como una forma de contrarrestar la embestida del kirchnerismo.

En ese sentido, diversas organizaciones sociales habían convocado este jueves a una marcha en apoyo a Fernández, pero el presidente las convenció de que por ahora no es necesario.

"Prefiero que toda esa fuerza que implica una movilización de esa magnitud se canalice para construir la épica militante que ayude a argentinos y argentinas a desentrañar el dilema que se nos plantea en noviembre", expresó.

En un afán de recuperar el tono de campaña, Fernández señaló que en las legislativas de noviembre se debaten dos modelos de país: el de los opositores que descreen del trabajo y la producción y sólo promueven la especulación financiera, y el de un Gobierno que cree que con una producción pujante se puede recuperar la dignidad del trabajo.

"He oído a mi pueblo. La altisonancia y la prepotencia no anidan en mí. La gestión de gobierno seguirá desarrollándose del modo que yo estime conveniente. Para eso fui elegido. Lo haré llamando siempre al encuentro entre los argentinos. Mientras lo haga seguiré garantizando la unidad del Frente de Todos a partir del respeto que nos debemos", expresó en una respuesta directa a la vicepresidenta.

El audio

Mientras Fernández dejaba en claro que él es el presidente y, por lo tanto, quien gobierna, en redes sociales se difundía un audio de 11 minutos de Fernanda Vallejos, una diputada kirchnerista, plagado de insultos y descalificaciones hacia el mandatario y su equipo más cercano.

"Todos esperábamos que el enfermo de Alberto Fernández, que el 'ocupa' [invasor] de Alberto Fernández, el lunes a las ocho de la mañana estuviera haciendo una conferencia de prensa en un escritorio con todas las renuncias sobre la mesa", dice la grabación que se viralizó de inmediato porque retrata con crudeza la visión que el kirchnerismo tiene sobre el presidente.

https://youtu.be/EFhe_udIRlI

Vallejos agregó que Fernández quiere conservar "a su núcleo de inútiles", que "están ahí de prestado ocupando las oficinas de la Casa Rosada y no han hecho nada, no hay conducción política porque el jefe de Gabinete es un payaso".

La diputada agregó que el presidente "está atrincherado en la Casa Rosada. Y él es un 'ocupa' porque no tiene votos, no tiene legitimidad, no lo quiere nadie. A la derecha le sobran opciones. Mirá si va a votar a este mequetrefe que no sirve para nada. Y nuestra gente no lo quiere porque justamente no se subordinó a la política para la cual fue elegido".

En un tono siempre exaltado, Vallejos criticó a los ministros de Producción, Matías Kulfas, y a la secretaria Legal y Técnica de la presidencia, Vilma Ibarra, por haber escrito libros con críticas a los pasados gobiernos kirchneristas, y al ministro de Economía, Martín Guzmán, sobre quien pesaron los primeros reclamos para que renunciara después de la derrota.

"Hizo un presupuesto donde se partía de la premisa de que en marzo se terminaba la pandemia. Todos sabíamos que era una mentira, pero no sólo eso: cuando ocurrió lo obvio y hubo que endurecer las medidas de cuidado, no hubo medidas económicas que acompañen", señaló.

Después de la difusión del audio, la diputada se disculpó al explicar que había hablado "en caliente", y ofreció sus disculpas, pero ya era demasiado tarde porque evidenció todavía más la ruptura que hay en la coalición gobernante.

"Con presiones no me van a obligar": Alberto Fernández afirma que hará cambios a su Gabinete pero a su tiempo

Mientras se profundizan los enfrentamientos internos en el Gobierno de Argentina luego de la derrota electoral del domingo, el presidente, Alberto Fernández, confirmó este jueves que hará cambios en el Gabinete, pero no bajo "presión", afirmó en una entrevista con el periodista Mario Wainfeld, del diario Página/12.

Según el mandatario, el día martes ya había acordado con la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner las sustituciones que hará en su equipo, por lo que cuestionó que una decena de funcionarios que responden a ella se hayan "apurado" presentando la renuncia.

"Ella (por Cristina Fernández) me conoce, sabe que por las buenas a mí me sacan cualquier cosa. Con presiones, no me van a obligar", manifestó el mandatario.

Este miércoles, una decena de funcionarios que responden a la expresidenta pusieron su renuncia a disposición del jefe del Ejecutivo, con el objetivo de forzar la salida de algunos miembros del Gabinete que "no funcionan", algo que viene planteando Cristina Fernández desde octubre de 2020.

Molesto, Alberto Fernández calificó esa estrategia política como una "estudiantina", aunque ratificó la decisión acordada con su vice el martes. "Eso sigue en pie", aseguró.

Por el momento, el presidente no ha aceptado ninguna de las renuncias que le presentaron sus funcionarios. Pero dice que las analizará en los próximos días y tomará una decisión. "Tiempo al tiempo, el que se apura se equivoca", apuntó.

En horas del mediodía, el mandatario publicó un escrito llamando a la calma y a la continuidad de la alianza oficialista Frente de Todos, con la que logró vencer al macrismo en 2019.

"La coalición de gobierno debe escuchar el mensaje de las urnas y actuar con toda responsabilidad. Debemos hacerlo, y lo haremos, para asegurar que se satisfagan las necesidades de nuestro pueblo", sostuvo desde su cuenta de Twitter. Y remarcó que seguirá "garantizando la unidad del Frente de Todos a partir del respeto" que se deben entre sus miembros.

El mensaje de Alberto Fernández se da un día después de una jornada caótica para el Gobierno, luego de que el ministro del Interior, Eduardo 'Wado' de Pedro, y otros funcionarios 'cristinistas' pusieran a disposición sus renuncias, como respuesta a la dura derrota en las primarias legislativas (PASO) que se celebraron el último domingo.

Tras las dimisiones en cadena, el mandatario recibió ayer el apoyo de gobernadores, intendentes y referentes del mundo sindical y empresario.

"Nosotros tenemos que dar respuestas honrando el compromiso asumido en diciembre de 2019, de cara a la sociedad. No es este el tiempo de plantear disputas que nos desvíen de ese camino", continuó el mandatario en su publicación.

"Nuestro mayor desafío es continuar el proceso de reactivación ya iniciado, promover el empleo y garantizar la educación y la salud de nuestro pueblo. En cada acción que llevemos adelante, en cada decisión, ese debe ser nuestro norte", añadió.

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