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El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, presenta los puntos clave de la política exterior del país durante la rueda de prensa anual en Moscú el 14 de enero.

Lavrov empezó su discurso con el tema de las negociaciones entre Rusia y la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte).

Equilibrio de intereses en el diálogo con EEUU y la OTAN

Rusia busca el equlibrio de intereses en las negociaciones sobre garantías de seguridad con EEUU y la OTAN, mientras que ellos se empeñan en dominar y crear puestos de avanzada en las fronteras rusas, dijo el ministro de Exteriores.

"Estamos a favor de resolverlo todo a partir del respeto mutuo y el equilibrio de intereses. Es en el equilibrio de intereses en lo que se basan los planteamientos que Rusia formuló a EEUU y la OTAN. Son documentos que buscan garantizar la seguridad europea en su conjunto y la de todos los países, Rusia incluida", afirmó Lavrov al sacar el balance del año 2021.

La postura de EEUU y sus aliados, continuó el canciller ruso, consiste en "asegurarse el dominio en Europa".

"Buscan crear puntas de lanza en el perímetro de Rusia, puestos de avanzada militar, factores de irritación a lo largo de nuestras fronteras", agregó.

El canciller ruso recomendó a todo el mundo releer la Carta sobre la Seguridad Europea adoptada el noviembre de 1999 en Estambul.

"Todo lo que Occidente dice y hace hoy es una burda violación de las obligaciones contraídas en aquellas fechas", subrayó.

El canciller ruso afirmó que la exigencia de Occidente de regresar las tropas a sus cuarteles es categoricamente inaceptable para Rusia.

Rusia se prepara para cualquier desarrollo de los acontecimientos mientras espera respuesta de Estados Unidos y la OTAN sobre las garantías de seguridad, enfatizó Lavrov, agregando que las respuestas deben presentarse en forma escrita.

"Estaremos trabajando para estar preparados para cualquier desarrollo de los acontecimientos. Estamos convencidos, en principio, de que si existe la buena voluntad y la disposición para asumir compromisos, siempre se puede encontrar soluciones mutuamente aceptables", dijo.

Lavrov señaló que Rusia reaccionará si Estados Unidos se niega a aprobar las garantías de seguridad propuestas por Moscú.

"Si nuestras propuestas resultan rechazadas (...) Tomaremos decisiones teniendo en cuenta todos los factores, principalmente en aras de garantizar de manera confiable nuestra seguridad", dijo Lavrov.

El canciller ruso agregó que la respuesta rusa a la negativa de Washington a garantizar la no expansión de la OTAN podría ser diferente y "dependerá de las propuestas que presentarán los expertos militares al presidente de Rusia", Vladímir Putin.

Sin embargo, Lavrov señaló que solo los colegas occidentales, principalmente los estadounidenses, están obsesionados con imponer sanciones sin esperar el desarrollo de la situación.

En este contexto el canciller destacó que "las perspectivas de llegar a un acuerdo sobre garantías de seguridad dependen de Estados Unidos" e indicó que las declaraciones sobre la necesidad de celebrar consultas con los aliados son "excusas e intentos de retrasar el proceso".

El ministro ruso añadió que la paciencia de Rusia se está agotando, pero Moscú sigue esperando la reacción de Occidente a las propuestas de seguridad, aunque no planea hacerlo indefinidamente.

"Sabemos y somos capaces de garantizar nuestra seguridad en cualquier caso. Les aseguro que no vamos a esperar indefinidamente cambios y promesas", concluyó.

Rusia no dejará que las negociaciones sobre garantías de seguridad se conviertan en unas discusiones abstractas, Moscú espera una reacción adulta de Estados Unidos, declaró Lavrov.

"Observamos el propósito que todo se convierta en unas discusiones abstractas. Y, por supuesto, esperamos ver una reacción adulta, y así se lo dijimos con firmeza a los estadounidenses, precisamente de ellos", dijo Lavrov.

Según el jefe de la diplomacia rusa, "Occidente cuenta con un guion, el cual permitirá que los estadounidenses eviten la responsabilidad principal por la solución de esos problemas, diluyan todo eso, atrayendo a sus asociados", tanto en las negociaciones con Moscú como en el Consejo Rusia-OTAN.

"No intentamos jugar a ningún juego y no planeábamos seguir el guion que alguien mencionó (...) en Ucrania", subrayó Lavrov, agregando que se trata de un problema mucho más serio.

El canciller ruso advirtió que se trata de un guion basado en el principio de que "quien pide más, recibe menos", que puede aplicarse tanto a la vida cotidiana como a la esfera política.

Lavrov expresó su esperanza en la reanudación de las negociaciones con EEUU sobre las garantías de seguridad, pero advirtió que eso dependerá de la reacción de Washington a las propuestas de Moscú.

"Gran parte de lo que se dice públicamente ahora es probable que esté relacionado con el aumento artificial de las tensiones, con el deseo de crear una atmósfera alrededor de Rusia, en particular, como un telón de fondo adicional para las negociaciones que comenzaron en Ginebra, continuaron en Bruselas y que espero que podamos reanudar. Pero eso dependerá de la respuesta de EEUU, una respuesta escrita concreta a nuestras propuestas", recalcó el titular ruso.

 

A finales de 2021, el Ministerio de Exteriores de Rusia publicó sus propuestas para Estados Unidos y la OTAN sobre las garantías de seguridad en Europa en las que, en particular, se plantea a los países de la Alianza Atlántica comprometerse a contener la ampliación del bloque y excluir la adhesión de las exrepúblicas soviéticas, en especial Ucrania.
El tema centró las negociaciones de EEUU y Rusia en Ginebra, los días 9 y 10 de enero, la reunión del Consejo OTAN-Rusia que se celebró en Bruselas el día 12; y se debatió el 13 de enero en una sesión del Consejo Permanente de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa en Viena.

 

Аmpliación de la OTAN

Lavrov cuestionó el propósito de la OTAN de incorporar a Ucrania y a algunos países nórdicos, como Finlandia y Suecia.

"Siguen los intentos de expandir artificialmente la OTAN, en particular, arrastrando a Ucrania (...) Estados Unidos dijo recientemente que saludaría el ingreso de los países escandinavos. Estamos ante una expansión artificial de esta estructura que tras el final de la guerra fría y la desaparición del Pacto de Varsovia, perdió el sentido de su existencia", dijo Lavrov.

Rusia califica de falta de respeto hacia la soberanía de Finlandia y Suecia los intentos de impulsar la adhesión de los dos Estados a la OTAN, apuntó Lavrov.

"Los que estimulan la adhesión de Finlandia y Suecia a la OTAN por todos los medila soberanía [de los países]", dijo al referirse a los comentarios sobre la posible entrada de los Estados en la OTAN.

Indicó que solo el pueblo finlandés y el pueblo sueco pueden decidir si sus Estados se adhieren a la OTAN.

"Rusia respeta de pleno la soberanía de Finlandia y Suecia y creemos que la política de neutralidad de estos Estados hace una contribución importante en la arquitectura europea (de seguridad) y en garantizar la estabilidad en Europa", enfatizó el diplomático.

El 13 de enero, el secretario general del bloque bélico, Jens Stoltenberg, afirmó que la organización militar podría admitir sin dilaciones a Finlandia y Suecia en el caso de que lo solicitaran. Antes, la secretaria de Estado adjunta norteamericana Victoria Nuland dijo que Washington estaba dispuesto a abordar con Finlandia y Suecia su incorporación en la OTAN si lo pidieran.

El titular ruso catalogó como "inaceptable y dañina" la interpretación unilateral que hace la OTAN de sus compromisos políticos de no expandirse.

Además, Rusia rechaza la posibilidad de que Ucrania se adhiera a la OTAN y lo interpreta como violación de las llamadas líneas rojas.

"Rechazamos categóricamente la presencia de la Alianza Atlántica justo en nuestras fronteras", dijo Lavrov.

Por lo tanto, resaltó, el eventual ingreso de Ucrania en la OTAN sería "una verdadera línea roja" para Moscú.

Según el canciller ruso, incluso si Ucrania permite que el bloque despliegue sus bases militares en su territorio, sin ingresar a la OTAN, para Rusia será también una línea roja.

Además, Rusia, por su parte, nunca amenazó en modo alguno al pueblo ucraniano, agregó Lavrov y recordó que, en cambio, el presidente de Ucrania Volodímir Zelenski, exigió una vez que los rusos abandonaran Ucrania.

Lavrov califica a Blinken de experimentado y sabio

Lavrov calificó como experimentado y sabio al secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken.

"Me comuniqué varias veces con Antony Blinken. Es una persona experimentada, sabia, que, a mi juicio, es capaz de escuchar", señaló el ministro ruso.

La última reunión de Lavrov y Blinken se celebró en diciembre pasado en Estocolmo en el marco del encuentro ministerial anual de la la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), celebrado en la capital sueca entre el 2 y el 3 de diciembre.

Los titulares de Exteriores abordaron el conflicto en el este de Ucrania y enfatizaron la necesidad de que Kiev implemente de manera incondicional los acuerdos de Minsk.

Desde abril de 2014 Ucrania lleva a cabo una operación contra las milicias en Donbás, donde se proclamaron las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk, en respuesta al violento cambio de gobierno ocurrido en febrero del mismo año.

Los Acuerdos de Minsk, suscritos en septiembre de 2014 y en febrero de 2015, sentaron las bases para una solución política al conflicto, pero no han derivado hasta ahora en el cese de la violencia.

Nuevas sanciones de Estados Unidos

Además, Lavrov, aseguró que su país estaba preparado para hacer frente a eventuales nuevas sanciones de Estados Unidos y las naciones de su órbita.

"Nuestro país está preparado para cualquier escenario, incluido en el ámbito económico", dijo el canciller.

El titular ruso subrayó que "de los países occidentales se puede esperar cualquier cosa".

"Y si teníamos alguna ilusión, en los últimos siete años estas ilusiones se disiparon por completo", enfatizó.

Lavrov remarcó que su país elimina todos los riesgos para sus sectores económicos, en particular en las altas tecnologías, ya que los mecanismos de las relaciones comerciales son controladas por las estructuras occidentales.

Actual crisis en la Iglesia ortodoxa

Estados Unidos contribuyó directamente al surgimiento de la crisis que vive hoy día la Iglesia ortodoxa, comentó el ministro ruso.

"EEUU hizo un aporte directo a la actual crisis en la Iglesia ortodoxa, al formar con ese fin un mecanismo especial. Su representante especial para la libertad de la conciencia, en vez de defender este principio, en realidad estuvo financiando al patriarca Bartolomé de Constantinopla, predisponiéndolo a aplicar la política de escisión, en primer lugar en Ucrania, a crear allí una Iglesia ortodoxa no canónica, que provocó serias discordias en el mundo ortodoxo", dijo.

En particular, las iglesias griegas – la Iglesia Ortodoxa Helénica y la Iglesia de Chipre – experimentan una fuerte presión, sobre todo por parte del Gobierno de Grecia, agregó.

El canciller subrayó que los diplomáticos y el Estado no deben inmiscuirse en los asuntos religiosos.

El 15 de diciembre de 2018, a iniciativa del entonces presidente ucraniano, Petró Poroshenko, y Bartolomé, en Kiev se celebró un llamado concilio de unificación, al que asistieron en su mayoría representantes de organizaciones eclesiásticas no canónicas, el cual eligió al metropolitano Epifani como primado de la nueva y no canónica 'Iglesia Ortodoxa Ucraniana" (IOU).

A principios de enero de 2019, el patriarca Bartolomé le hizo entrega del tomos, documento por el que otorgó la autocefalia a la IOU.

La Iglesia Ortodoxa Rusa calificó el día de la firma del tomos como una fecha trágica para la ortodoxia mundial y rompió relaciones con Constantinopla y con los jerarcas de otras iglesias que reconocieron el cisma ucraniano.

El embajador ruso de misiones especiales Guennadi Askaldóvich, al comentar a Sputnik una declaración del secretario de Estado de EEUU, Antony Blinken, sobre las libertades religiosas en Rusia, dijo que Washington asumió descaradamente la función de celador internacional con el fin de inmiscuirse en los asuntos religiosos y de "poner marbetes" a los países cuya conducta no le gusta.

Los intentos de destruir los valores éticos milenarios

Los intentos de destruir los valores éticos y el patrimonio acumulados durante miles de años por nuestros antepasados son muy peligrosos, afirmó Lavrov, al comentar la llamada nueva ética, que es muy popular actualmente en Occidente.

El ministro señaló que cuando él trabajó en Estados Unidos, allí reinaba la denominada vieja ética. El jefe de la diplomacia rusa reconoció además que él parte de que Dios creó al hombre, y que los representantes de las diversas corrientes del cristianismo "comparten los mismos valores que existen en otras religiones del mundo, tanto en el islam como en el judaísmo y en el budismo".

"Probablemente sea este legado, acumulado durante miles de años por nuestros antepasados de diferentes religiones, el que refleja en forma concentrada la sabiduría humana acumulada. El hecho de que ahora todo eso se trata no solo de poner en duda, pero de condenar a destrucción directa, creo que es muy peligroso", dijo Lavrov.

Según el canciller ruso, las organizaciones humanitarias, como la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), deben seguir al pie de la letra sus estatutos, que están escritos en el marco de la ética clásica tradicional.

La UE destruye los mecanismos de cooperación

Rusia lamenta que la Unión Europea haya destruido todos los mecanismos de cooperación con Moscú, aseguró Lavrov.

"Lamentamos que la propia Unión Europea haya destruido ya hace 7,5 años todos los mecanismos, incluidos los mecanismos en el marco de los cuales se discutían aspectos prácticos para garantizar la seguridad", dijo.

En su opinión, Bruselas teme que sus intereses en el ámbito de seguridad puedan ser ignorados.

Al mismo tiempo, Lavrov destacó que no fue Moscú que decidió romper las relaciones bilaterales.

En particular, el canciller ruso recordó que mantuvo una conversación con el alto representante para Política Exterior de la Unión Europea, Josep Borrell, en el encuentro ministerial de la OSCE celebrado a principios de diciembre pasado en Suecia, donde ambas partes reafirmaron su disposición al diálogo.

El Consejo de la UE prorrogó el 13 de enero las sanciones económicas contra Rusia por otros seis meses, hasta el 31 de julio de 2022.

Dichas sanciones, dirigidas contra los sectores financiero, de energía y defensa de Rusia, fueron introducidas por primera vez en julio de 2014 a raíz del conflicto interno en Ucrania y la adhesión de Crimea a Rusia tras el referéndum celebrado en marzo del mismo año, en el que más del 96% de los votantes avaló esta opción.

Moscú respondió a las restricciones con un embargo alimentario que causa pérdidas millonarias a las empresas europeas.

La UE condiciona el levantamiento de las sanciones a la implementación de los acuerdos de Minsk, formulados para resolver el conflicto armado ucraniano, mientras Rusia, a su vez, insiste en que no es parte del conflicto y tampoco es objeto de los acuerdos de Minsk.

Restauración del pacto nuclear iraní

Lavrov destacó el progreso en las consultas sobre la recuperación del Plan de Acción Integral Conjunto (PAIC).

"Hay un progreso real allí, hay un deseo real, en primer lugar entre Irán y Estados Unidos, de comprender las preocupaciones específicas, de comprender cómo se pueden considerarse estas preocupaciones", dijo Lavrov.

El canciller destacó la importancia de que Irán coopere con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y los negociadores occidentales no intenten crear tensión psicológica.

Rusia, agregó el ministro ruso, espera que se alcance un acuerdo sobre la restauración del pacto nuclear.

El 27 de diciembre de 2021 en la capital austriaca comenzó la octava ronda de las negociaciones sobre el PAIC.

En julio de 2015, Irán y seis mediadores internacionales —Rusia, EEUU, el Reino Unido, China, Francia y Alemania— firmaron el PAIC, que impuso una serie de limitaciones al programa nuclear iraní con el objetivo de excluir su posible dimensión militar, a cambio del levantamiento de las sanciones internacionales.

En mayo de 2018, Washington rompió el acuerdo y empezó a imponer sanciones unilaterales a Irán con el argumento de que ese país seguía desarrollando armas nucleares, algo que no se ha confirmado.

Un año después, Teherán respondió disminuyendo de manera gradual sus compromisos en el marco del PAIC.

Situación en Asia Central

Asimismo, el canciller ruso indicó que últimamente se llevan a cabo numerosos intentos de desestabilizar la situación en los países de Asia Central y en otros Estados miembros de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC).

"Los intentos de desestabilizar la situación en Asia Central y en otros países de la OTSC sobran últimamente y son cada vez más insolentes y peligrosos, sobre todo después de que los norteamericanos huyeran de Afganistán junto con los demás miembros de la OTAN", dijo el ministro.

A mismo tiempo, el canciller ruso confía en que ya no haga falta recurrir más a las tropas de mantenimiento de la paz.

"Confío en que ya no se necesite usar más esa experiencia, pero mantendremos la pólvora seca, según reza un dicho popular ruso", destacó Lavrov.

El ministro ruso mencionó la eventual ampliación de la OTSC, la alianza que agrupa a seis naciones de la antigua URSS.

"La Carta de la OTSC dice que los aspirantes al ingreso tienen que solicitarlo", recordó Lavrov.

El canciller ruso agregó que los líderes del bloque regional aprobaron en el último año y medio varias enmiendas que, entre otras cosas, establecen la condición de país socio y observador en el marco de la OTSC.

"Hay interés por fomentar los contactos como mínimo", dijo.

Lavrov aseguró que su país construye relaciones con otros países en el ámbito de la defensa atendiendo los intereses de la estabilidad global.

"Tenemos amplios vínculos con nuestros socios y aliados en materia de defensa (...) Vamos a tener en cuenta la estabilidad global cuando abordemos con nuestros aliados esas cuestiones", dijo Lavrov.

El jefe de la diplomacia rusa subrayó que Rusia tiene presencia en distintas regiones del mundo.

Además, Lavrov calificó como oprobiosa la falta de reacción por parte de la OSCE a los ataques contra los periodistas cometidos en Kazajistán.

"Tal proceder es vergonzoso para una organización que se posiciona como un faro. Occidente afirma que la OSCE es estándar de oro (en la protección de derechos de los periodistas). Pero ese estándar por enésima vez ha demostrado ser no de oro sino de doble rasero: mientras los atacantes amenazaban la vida de los periodistas, la OSCE callaba. Pero cuando la OTSC ayudó a Kazajistán a tranquilizar la situación y empezaron los arrestos de los organizadores y ejecutores de los disturbios, la OSCE empezó a instar a vivir en armonía", dijo.

Según Lavrov, en este aspecto la secretaría de la OSCE se comportó de manera idéntica a la de la OTAN.

A principios de enero en Kazajistán se disparó la tensión con el estallido de protestas por un alza radical de los precios del combustible en el suroeste del país. Las autoridades cancelaron la subida, pero las protestas se fueron extendiendo a otras zonas, ante todo Almaty, provocando la dimisión del Gobierno y violentos disturbios con un saldo de decenas de muertos, más de mil heridos y miles de detenidos hasta la fecha.

El presidente kazajo, Kasim-Yomart Tokaev, solicitó el 5 de enero a la OTSC enviar las fuerzas de paz para atajar lo que calificó como "amenaza terrorista" e intentos de socavar la integridad del Estado.

El 13 de enero, la OTSC dio por concluida su misión de paz en Kazajistán y procedió a una retirada gradual que se completará en diez días.

¿Qué objetivos busca Moscú?

Durante la conferencia de prensa, el canciller respondió a la pregunta del periodista y político ucraniano, Anatolii Sharii, sobre los objetivos que perseguía Moscú a la hora de iniciar un diálogo con Occidente sobre las garantías de seguridad, si ya podía predecir su respuesta. Según el periodista, en Ucrania existe la versión de que Rusia "expresamente solicitó algo más grande para recibir a cambio algo diferente, algo que no es público".

Lavrov enfatizó que Moscú "no intentó jugar a ningún juego ni seguir el escenario de 'pide más, pues darán menos', como se dijo en Ucrania". "Somos mucho más serios. No aceptamos de ninguna manera la aparición de tropas de la Alianza del Atlántico Norte justo en nuestras fronteras, teniendo en cuenta el rumbo seguido por los líderes ucranianos. Tanto el anterior como el presente, lamentablemente. Es más. Esto son líneas rojas, de verdad, y lo saben", aseveró.

El ministro ruso subrayó que la presencia militar en los territorios vecinos, como pasa con Ucrania, que representa "una amenaza" para Rusia, es otra "línea roja", en la que actualmente también participa la Unión Europea. "Ahora están promoviendo activamente sus planes para enviar una misión de entrenamiento militar a Ucrania. Es decir, quieren contribuir al entrenamiento de, de hecho, unidades antirrusas", señaló Lavrov.

El canciller hizo el hincapié en que Kiev mueve sus tropas por todo el territorio ucraniano y hace sus concentraciones cerca de Donbass, hecho que "no preocupa" al Occidente. "Le preocupa lo que Rusia hace en su territorio", remarcó, agregando que Moscú nunca ha lanzado amenazas contra el pueblo vecino, a diferencia del presidente ucraniano, Vladímir Zelenski, y sus seguidores. "Exigió que los rusos salieran de Ucrania", dijo el diplomático, señalando que sus palabras pueden tratarse como "una amenaza directa".

Por otra parte, Lavrov subrayó que, aunque Ucrania permanezca fuera de la OTAN, los acuerdos bilaterales que pueda trazar con los estadounidenses y los británicos sobre la instalación de las bases militares en el mar de Azov, también serán "inaceptable para Moscú". En sus declaraciones de esta jornada, el canciller enfatizó que "la paciencia de Rusia con las acciones de Occidente ha llegado a su fin".

Lavrov resalta el "asombro con el que Occidente observó la rapidez del despliegue de las fuerzas de paz de la OTSC en Kazajistán" 

El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, resaltó este viernes la importancia de las fuerzas de mantenimiento de paz creadas por la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC).

Respondiendo a la pregunta de una periodista kazaja durante una rueda de prensa en Moscú, el canciller resaltó que los acontecimientos en Kazajistán "han demostrado que los esfuerzos para crear capacidades de mantenimiento de la paz que se han hecho en la OTSC en los últimos años han sido muy eficaces y muy demandados".

"El asombro con el que Occidente observó la rapidez con la que se desplegaron las unidades de todos los países de la OTSC en Kazajistán a petición de su presidente fue apreciado por todos, no me cabe duda", dijo Lavrov, que agregó: "Espero que no tengamos que volver a utilizar esta experiencia, pero tenemos que mantener la pólvora seca".

"Por supuesto, debemos estar preparados si pasa algo. Hay suficientes intenciones desde el exterior para socavar la situación en Asia Central y otros países de la OTSC. Y estas intenciones, por cierto, se han vuelto más insistentes y arriesgadas y peligrosas después de que los estadounidenses huyeran de Afganistán junto con el resto de los miembros de la OTAN", señaló Lavrov. El ministro añadió que, después de los disturbios en Kazajistán, los servicios especiales de los países miembros de la OTSC se tomarán "aún más en serio" las "células durmientes" de organizaciones terroristas en los países de la alianza, que incluye a Rusia, Bielorrusia, Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán y Armenia.

Análisis: Así es como Estados Unidos hace el 'diálogo' 

Pepe Escobar

Fue la primera reunión de alto nivel entre Rusia y la OTAN desde 2019, que se produjo inmediatamente después de la no sequitur del diálogo sin diálogo de “garantía de seguridad” entre Estados Unidos y Rusia a principios de semana en Ginebra.

Luego, ¿qué pasó en Bruselas? Esencialmente, otro diálogo sin diálogo, completo con un prefacio kafkiano de la OTAN: estamos preparados para el diálogo, pero las propuestas del Kremlin son inaceptables.

Esta fue una doble apuesta por la enviada estadounidense a la OTAN, Julianne Smith, que culpó preventivamente a Rusia por las acciones que “aceleraron este desastre”.

A estas alturas, todos los seres conscientes de Eurasia y su península europea deberían estar familiarizados con las dos principales demandas racionales de Rusia: no más expansión de la OTAN y ningún sistema de misiles estacionado cerca de sus fronteras.

Ahora pasemos a la máquina giratoria. Los lugares comunes del secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, fueron previsiblemente fieles a su espectacular mediocridad. Sobre el diálogo ya anticipado, dijo que era “importante iniciar un diálogo”.

Rusia, dijo, “instó a la OTAN a negarse a admitir a Ucrania; la alianza respondió negándose a comprometerse con la ampliación”. Sin embargo, la OTAN "dio la bienvenida a las consultas bilaterales" sobre garantías de seguridad.

La OTAN también propuso una serie de amplias consultas de seguridad, y “Rusia aún no ha accedido, pero tampoco las ha descartado”.

No es de extrañar: los rusos ya habían notado, incluso antes de que sucediera, que esto no es más que una táctica dilatoria.

El Sur Global se sentirá aliviado al saber que Stoltenberg defendió las guerras relámpago militares de la OTAN tanto en Kosovo como en Libia: después de todo, “cayeron bajo los mandatos de la ONU”. Así que eran benignos. Ni una palabra sobre el desempeño estelar de la OTAN en Afganistán.

Y luego, el factor decisivo tan esperado: la OTAN se preocupa por las tropas rusas “en la frontera con Ucrania”, en realidad a una distancia de 130 km a 180 km, dentro del territorio ruso europeo. Y la alianza considera “falso” que la expansión sea “un acto agresivo”. ¿Por qué? Porque “propaga la democracia”.

Bombardéame a la democracia, nena

Así que aquí está el evangelio de la OTAN. Ahora compáralo con las aleccionadoras palabras del Viceministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Alexander Grushko .

Grushko enunció cuidadosamente cómo “la OTAN está decidida a contener a Rusia. Estados Unidos y sus aliados están tratando de lograr la superioridad en todas las áreas y en todos los teatros posibles de operaciones militares”. Esa fue una referencia velada a Full Spectrum Dominance, que desde 2002 sigue siendo el evangelio estadounidense.

Grushko también se refirió a las “tácticas de contención de la era de la Guerra Fría”, y que “toda la cooperación [con Rusia] ha sido detenida” por la OTAN. Aún así, “Rusia señaló honesta y directamente a la OTAN que un mayor deslizamiento de la situación podría tener consecuencias nefastas para la seguridad europea”.

La conclusión fue contundente: “La Federación Rusa y la OTAN no tienen en absoluto una agenda positiva unificadora”.

Prácticamente todas las facciones rusofóbicas de la máquina bipartidista War Inc. en Washington no pueden aceptar que no debería haber fuerzas estacionadas en estados europeos que no fueran miembros de la OTAN en 1997; y que los miembros actuales de la OTAN no deberían intentar ninguna intervención militar en Ucrania, así como en otros estados de Europa del Este, Transcaucasia y Asia Central.

El lunes en Ginebra, el viceministro de Asuntos Exteriores Ryabkov ya había subrayado, una vez más, que la línea roja de Rusia es inamovible: “Para nosotros, es absolutamente obligatorio asegurarnos de que Ucrania nunca, nunca, nunca se convierta en miembro de la OTAN”.

Fuentes diplomáticas confirmaron que en Ginebra, Ryabkov y su equipo debían, a todos los efectos prácticos, actuar como maestros de jardín de infancia, asegurándose de que no hubiera “malentendidos”.

Ahora compárelo con Ned Price del Departamento de Estado de EE. UU., hablando después de esas agotadoras ocho horas compartidas entre Ryabkov y la vicesecretaria de Estado Wendy Sherman: Washington no considerará las propuestas rusas sobre la no expansión de la OTAN, y no tiene intención de siquiera discutir la idea.

Hasta aquí el "diálogo".

Ryabkov confirmó que no hubo progreso. Refiriéndose a su didáctica, tuvo que subrayar: “Estamos llamando a EE.UU. a demostrar un máximo de responsabilidad en este momento. Los riesgos relacionados con un posible aumento de la confrontación no deben subestimarse”.

Decir, en palabras de Ryabkov, que se ha hecho un esfuerzo ruso “significativo” para persuadir a los estadounidenses de que “jugar con fuego” no les conviene es el eufemismo del siglo joven.

Déjame sancionarte

Un resumen rápido es crucial para comprender cómo las cosas podrían haberse descarrilado tan rápido.

La estrategia no precisamente secreta de la OTAN, desde el principio, ha sido presionar a Moscú para que negocie directamente con Kiev el Donbass, aunque Rusia no se menciona en los Acuerdos de Minsk.

Mientras Moscú se veía obligada a formar parte de la confrontación entre Ucrania y Donbass, apenas sudó aplastando un golpe de estado y una revolución de color en Bielorrusia. Posteriormente, los rusos reunieron en poco tiempo una fuerza de ataque impresionante, con la infraestructura militar correspondiente, en el territorio de la Rusia europea para responder a la velocidad del rayo en caso de que hubiera una guerra relámpago ucraniana en Donbass.

No es de extrañar que una OTAN alarmada tuviera que hacer algo con respecto a la idea de luchar contra Rusia hasta el último ucraniano empobrecido. Es posible que al menos hayan entendido que Ucrania sería completamente destruida.

La belleza es cómo Moscú cambió las cosas con un nuevo movimiento de jiu-jitsu geopolítico. La ukro-demencia alentada por la OTAN, completa con promesas vacías de convertirse en miembro, abrió el camino para que Rusia no exigiera una mayor expansión de la OTAN, con la retirada de toda la infraestructura militar de Europa del Este para empezar.

Era obvio que Ryabkov, en sus conversaciones con Sherman, rechazaría cualquier sugerencia de que Rusia debería desmantelar la infraestructura logística establecida en su propio territorio de la Rusia europea. A todos los efectos prácticos, Ryabkov hizo pedazos a Sherman. Lo que quedó fueron amenazas mansas de más sanciones.

Aún así, será una tarea de Sísifo convencer al Imperio y sus satrapías de la OTAN de no organizar algún tipo de aventura militar en Ucrania. Esa es la esencia de lo que Ryabkov y Grushko dijeron una y otra vez en Ginebra y Bruselas. También tuvieron que enfatizar lo obvio: si se imponen más sanciones a Rusia, habría un retroceso severo, especialmente en Europa.

Pero, ¿cómo es humanamente posible que profesionales experimentados como Ryabkov y Grushko discutan, racionalmente, con un montón de murciélagos ciegos aficionados como Blinken, Sullivan, Nuland y Sherman?

Ha habido algunas especulaciones serias sobre el plazo que se avecina para que Rusia, de hecho, ni siquiera se moleste en escuchar más el "balbuceo de bebés" estadounidense (copyright Maria Zakharova). Podría ser alrededor de 2027, o incluso 2025.

Lo que sucederá a continuación es que la extensión de cinco años del nuevo tratado START vence en febrero de 2026. Entonces no habrá límite para las armas nucleares estratégicas. El gasoducto Power of Siberia 2 a China hará que Gazprom sea aún menos dependiente del mercado europeo. El sistema financiero combinado de Rusia y China se volverá casi impermeable a las sanciones estadounidenses. La asociación estratégica Rusia-China compartirá tecnología militar aún más sustancial.

Todo eso tiene muchas más consecuencias que el sucio secreto que no es un secreto en el actual kabuki de "garantías de seguridad": la nación excepcionalista e "indispensable" es congénitamente incapaz de renunciar a la expansión para siempre de la OTAN hasta el espacio exterior.

Al mismo tiempo, los rusos son muy conscientes de una verdad bastante prosaica: Estados Unidos no luchará por Ucrania.

Así que bienvenidos al Irracionalismo de Instagram. ¿Qué pasa después? Lo más probable es que haya una provocación , con la posibilidad, por ejemplo, de que se culpe a Rusia de una operación encubierta química, seguida de más sanciones.

El paquete está listo. Viene en forma de un proyecto de ley de los senadores demócratas apoyado por la Casa Blanca para traer "costos severos" a la economía rusa en caso de que Moscú finalmente responda a sus oraciones e "invada" Ucrania.

Las sanciones afectarían directamente al presidente Putin, al primer ministro Mishustin, al ministro de Relaciones Exteriores Lavrov, al jefe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas, el general Gerasimov, y a los “comandantes de varias ramas de las Fuerzas Armadas, incluidas la Fuerza Aérea y la Marina”.

Los bancos e instituciones financieras objetivo incluyen Sberbank, VTB, Gazprombank, Moscow Credit Bank, Alfa-Bank, Otkritie Bank, PSB, Sovcombank, Transcapitalbank y el Russian Direct Investment Fund. Todos serían cortados de SWIFT.

Si este proyecto de ley suena como una declaración de guerra, es porque lo es. Llámalo la versión americana del “diálogo”.

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