Redacción

El más alto funcionario de seguridad de Alemania instó a los usuarios de Internet, preocupados porque sus datos sean interceptados por las agencias de inteligencia de EE.UU., a que dejen de usar sitios web estadounidenses, como Google y Facebook.

El ministro del Interior de Alemania, Hans-Peter Friedrich, dijo a periodistas en Berlín que "quienes teman que sus comunicaciones estén siendo interceptadas de algún modo deben utilizar servicios que no pasen por los servidores de EE.UU.".  

Friedrich señaló además que las autoridades alemanas están en contacto con sus homólogos de Estados Unidos "en todos los niveles" y una delegación tiene previsto viajar a Washington la próxima semana para discutir las afirmaciones de que los ciudadanos del común y hasta los diplomáticos europeos estaban siendo espiados.

Pos otra parte, el presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, exigió hace unos días a EE.UU. una explicación acerca de las recientes filtraciones que afirman que las misiones diplomáticas de la Unión Europea en Washington, Nueva York y Bruselas estaban bajo vigilancia de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA).

La Dirección General de Seguridad Exterior de Francia (DGSE) espía las llamadas telefónicas, los correos electrónicos y la actividad en medios sociales de sus ciudadanos tanto en el país como en el extranjero, asegura el diario Le Monde.

El periódico asegura que la DGSE interceptaba señales de ordenadores y teléfonos en Francia, y entre Francia y otros países, aunque sin recolectar el contenido de las llamadas telefónicas, para crear un mapa de "quién está hablando con quién". El diario francés asegura que esta actividad es ilegal. 

"Todas nuestras comunicaciones son espiadas", escribió Le Monde, que basó su informe en fuentes de inteligencia no identificadas, así como en observaciones formuladas públicamente por funcionarios de inteligencia. 

"Los correos electrónicos, mensajes de texto, registros telefónicos, el acceso a Facebook y Twitter se almacenan durante años", agrega la gaceta.

Las actividades descritas son similares a las llevadas a cabo por la Agencia de Seguridad Nacional de EE.UU. (NSA), tal como se describe en los documentos filtrados por el extécnico de la CIA Edward Snowden.